Facilitadores jinoteganos y matagalpinos asistieron al taller de evaluación de los puentes educativos realizados en Jinotega en la temporada de corte de café 2014-2015 para analizar el alcance del proyecto realizado con el fin de promover la educación y cero trabajo infantil en fincas del norte del país.
La profesora Gioconda Rodríguez quien manejó la escuela de la Hacienda La Viola, consideró que el proyecto estuvo bien implementado.
“La comunicación con niños mayangnas y miskitos fue un reto, pero también hubo aceptación y retroalimentación, ya que nosotros también aprendimos parte de su idioma y sus costumbres”, expresó Rodríguez.
Los facilitadores de varias haciendas fueron estudiantes de magisterio de la Escuela Normal de Matagalpa, a los que también se les dio reconocimientos por el esfuerzo dado en la época de cortes.
INTERCAMBIO
Se les llama puentes educativos porque conecta el año escolar que termina con el que comienza.
“Los puentes educativos unieron dos mundos, que nos hace intercambiar conocimientos ya que tuvimos que implementar conocimientos pedagógicos con niños de habla española y habla zumo, mayangna y miskita, fue un reto pero pudimos unir a las comunidades”, expresó Juan Argüello Torres, uno de los facilitadores representantes de la Escuela Normal José Martí.
Argüello comentó que los facilitadores implementaron técnicas y estrategias educativas para poder interactuar con niños que no hablaban español y hacer que se relacionaran con los demás.
Áreas libres de trabajo infantil
Se les dio un reconocimiento a las haciendas que se involucraron en el proyecto de La Cuculmeca y el Ministerio de Educación para seguir motivando a los productores y poder erradicar por completo el trabajo y la explotación infantil.
Más de tres haciendas jinoteganas fueron reconocidas como áreas libres de trabajo a menores entre ellas las haciendas La Colonia y La Viola.
La representante y responsable de proyectos de La Cuculmeca, profesora Flora López, dijo que la labor de facilitadores y productores fue exitosa, aunque esperaba que en futuras cosechas se añadieran más profesores a la labor educativa en los campos. Refirió que tenían pendiente esta evaluación desde marzo. “Algo que considero satisfactorio fue el interés de los productores quienes comenzaron a moverse para atender a los niños en la fecha de cortes”, dijo.
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