La hermana y viuda de Pablo Enrique Hernández Galeano, Linda Ordeñana y Nubia Rivera, respectivamente, se quejaron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) porque la Policía ha rehusado entregarles la motocicleta en la que se desplazaba la víctima cuando lo mataron.
Hernández resultó muerto el 18 de noviembre del año pasado, por disparos realizados por policías que le persiguieron cuando la víctima viajaba junto con un amigo suyo en una motocicleta.
Existe una orden de la juez de la causa y de la Fiscalía a las autoridades de Auxilio Judicial para que entreguen la motocicleta por cuanto no fue ofrecida como un medio de prueba. Sin embargo, las autoridades se han negado a hacerlo, afirmaron las denunciantes.
La Policía tiene el deber de acatar ese oficio, refirió el abogado del Cenidh, Carlos Guadamuz, quien dijo que en esto se observa una actitud de no cumplir lo que establecen las leyes en lo que se refiere al debido proceso, lo que calificó como un abuso de autoridad.
“Esto no contribuye a la seguridad jurídica”, sostuvo Guadamuz, quien también externó preocupación porque el homicidio puede quedar impune con la postergación de las audiencias.
Linda Ordeñana denunció que la defensa ha pretendido llegar a un acuerdo de pago con la entrega de dinero a la familia, cuando ellos lo que reclaman es justicia.
2 audiencias de juicio han sido reprogramadas bajo el alegato de enfermedad del defensor y otra por coincidir con otra audiencia. Y en otros casos porque no convocaban jurado de conciencia.
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