El coordinador de la bancada del partido gobernante Frente Sandinista de Liberación Nacional (FSLN), Edwin Castro, descartó utilizar el satélite ruso para fines militares; sin embargo, análisis sobre las relaciones entre Rusia y Nicaragua piensan lo contrario.
Esta semana el poder ejecutivo mandó a la Asamblea Nacional con trámite de urgencia el Decreto de aprobación del Acuerdo con Rusia para instalar un satélite con “fines pacíficos”, el cual será aprobado el martes 28 de abril, confirmó ayer el diputado Castro.
El convenio se denomina Acuerdo entre el Gobierno de la República de Nicaragua y el Gobierno de la Federación de Rusia sobre Cooperación en la Exploración y Utilización del espacio ultraterrestre para fines pacíficos y fue presentado el miércoles 22.
El diputado sandinista declaró a medios de comunicación oficialistas que una de las antenas del satélite estará ubicada en los alrededores de la laguna de Nejapa, en Managua.
Durante una reunión sostenida ayer con altos mandos del Ejército, el mandatario inconstitucional Daniel Ortega, a pesar de haber hablado casi dos horas, no hizo referencia a los satélites y solo se limitó a repetir su discurso antimperialista en contra de Estados Unidos (EE. UU.).
DUDAN DE LOS FINES “PACÍFICOS”
Para el investigador en temas de seguridad y defensa, Roberto Orozco, este tipo de convenios puede disfrazarse y “puede tener propósitos distractivos”.
De acuerdo con la observación de Orozco en los últimos tiempos sobre las relaciones entre Rusia y Nicaragua todo indica que los convenios bilaterales en materia militar avanzan mucho más rápido que los de naturaleza civil o económica.
Orozco estimó que no solo la cooperación e influencia militar rusa cada vez es más fuerte en este país, sino que Rusia está abarcando espacios de influencia militar que antes tenía Estados Unidos.
“Rusia tiene su influencia geopolítica en Nicaragua en el área militar”, sostuvo Orozco, quien recordó que, por ejemplo, la existencia de un convenio para la entrada simplificada de buques militares rusos a Nicaragua indica la existencia de un plan de cooperación militar y técnico militar entre los dos ejércitos.
“Lo que estoy viendo es que Rusia está implementando más de forma acelerada los acuerdos militares con Nicaragua. Es decir, la influencia de Rusia sobre Nicaragua es de naturaleza y de carácter militar. Me imagino que lo que quiere (Rusia) es aumentar su presencia disuasiva en los países latinoamericanos contra Estados Unidos”, sostuvo Orozco.
“Es por eso es que yo dudo que los satélites y la investigación aeroespacial sea solamente de uso civil por la naturaleza de los acuerdos y lo acelerado de estos acuerdos que son expeditos”, agregó Orozco.
ANÁLISIS DEL IEEPP
Mientras el Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas (Ieepp), en su edición número 10, de la revista Seguridad y Sociedad presentada recientemente, se adelantó a analizar la cooperación militar rusa con Nicaragua.
La revista analiza las relaciones entre lo que fue la Unión Soviética y el movimiento rebelde sandinista antes de 1979, cuando los rebeldes nicaragüenses no fueron de interés de los soviéticos a pesar de tener contacto con sus líderes.
Posteriormente, explica, una vez los sandinistas en el poder la cooperación se tradujo en armamento, en su mayoría de tipo defensivo.
El análisis también se refirió a lo relativo con la instalación del sistema ruso de navegación satelital, en competencia, dice, con el sistema de Estados Unidos llamado GPS.
En este análisis el Ieepp estima que tanto “Rusia como Nicaragua estarían interesados en disminuir la dependencia tecnológica y el riesgo de ‘manipulación’ en caso de conflictos”.
El Ieepp destaca que “la cooperación actual de Rusia en Nicaragua es pragmática y no se orienta a compromisos universales, como derechos humanos, elecciones libres, transparencia y ni siquiera en valores socialistas, sino, y siguiendo el mejor estilo chino, solo en el cumplimiento de hechos concretos orientados a la defensa de su poderío militar y la amenaza percibida desde Occidente que incidirán en la cooperación con Nicaragua”.
DEBIÓ CONSULTARSE
El diputado de la Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli), Carlos Langrand, no ve la razón por la cual se va a aprobar con trámite de urgencia el Acuerdo entre Nicaragua y Rusia para instalar un satélite. Langrand explicó que el acuerdo no será sometido a consulta ni a cuestionamientos ni modificaciones.“Pasado por trámite de urgencia y sin ahondar ni pasar por el proceso de consultas, sin que se le hagan las preguntas de rigor no es sano, porque a los nicaragüenses hay que hablarles con claridad, el Gobierno de Nicaragua no está siendo transparente una vez más”, declaró el diputado Langrand.
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