El volcán Calbuco, que entre el miércoles y el jueves hizo dos erupciones que levantaron una pluma de cenizas de más de 15 km, tras 54 años de inactividad, ayer volvió a lanzar columnas de cenizas, cubriendo algunas localidades del sur de Chile y Argentina, y hasta Montevideo y Buenos Aires.
En las localidades cercanas, las personas volvieron a salir a las calles para mirar el espectáculo que volvía a ofrecer el macizo. Los miles de evacuados de las zonas permanecerán alejados de sus hogares por tiempo indeterminado debido a que el proceso eruptivo se extenderá por semanas o meses, mientras los poblados aledaños comienzan a quedarse abandonados y ocultos bajo las cenizas.
El Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin) indicó en un comunicado que se ha observado un incremento en la actividad superficial del volcán que sugiere que el sistema ha entrado en una fase inestable y de actividad sostenida, la cual podría ser precursora de un proceso magmático que podría generar flujos de lava.
La zona afectada, en la región de Los Lagos, a 1,300 km al sur de Santiago, se mantenía en alerta roja, con un fuerte resguardo de las Fuerzas Armadas y con las clases suspendidas. Por la tarde, las autoridades decretaron una evacuación preventiva de los sectores de Chamiza, Lago Chapo y Correntoso, sumando unas dos mil personas a las más de cuatro mil desplazadas desde una zona de exclusión de veinte kilómetros alrededor del cráter.
La evacuación se ordenó ante el riesgo de crecida de ríos por el derretimiento de nieve alrededor del macizo. Hay lahares (aluviones) que están bajando por la parte posterior y eso involucraría un crecimiento importante de los caudales de los ríos, dijo Luis Lira, comisario de policía de Puerto Montt, a la televisión Nacional de Chile.
PUEBLO ENTRE CENIZAS
La pequeña localidad de Ensenada, a diez kilómetros de distancia del macizo, fue evacuada por completo. El pueblo de unos 1,500 habitantes quedó semiabandonado, con unos pocos policías y algunos pobladores que volvieron a recoger enseres al lugar, una hermosa localidad que vive del turismo.
El temor ahora es que el material volcánico contamine las aguas y provoque enfermedades respiratorias. Los animales domésticos quedaron encerrados, y caballos y vacunos están sin alimentos porque las cenizas cubrieron los pastos y convirtieron extensas praderas en una zona árida. Alrededor de mi casa hay un metro de cenizas, relató Jaime Fuenzalida, un constructor que intentaba llegar a la zona.
La nube de cenizas se había dispersado hacia el este, cubriendo localidades argentinas en la región patagónica de Neuquén y llegando incluso hasta Buenos Aires, donde se habían cancelado vuelos desde y hacia Estados Unidos y Europa.
Las partículas cubren toda la zona central del país, esto incluye Buenos Aires, La Pampa, Mendoza, San Luis, sur de Córdoba y de Santa Fe, aunque permanecen a gran altura, según un parte del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) argentino. Las cenizas llegarían también hasta Uruguay, donde se descartó sin embargo cerrar el espacio aéreo y no se prevén afectaciones a la población.
MÁS CRÁTERES
Tras las dos potentes erupciones del Calbuco se abrieron nuevos cráteres. El volcán Calbuco tenía dos cráteres antes de la erupción. Ahora tiene un total de seis, informó el Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).
En este caso tenemos un conducto central por donde ha salido la mayoría del material y tras la erupción se han sumado por lo menos cinco cráteres más por donde también sale material, explicó Carlos Cardona, del Sernageomin, sobre un fenómeno previsible en este tipo de erupciones.
“Es muy difícil poder decir cuál va a ser el grado de explosividad de futuras erupciones, pero sí es esperada una actividad similar a la ya ocurrida”. Carlos Cardona, experto del Servicio Nacional de Geología y Minería (Sernageomin).
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