Pocos en Hollywood envejecen tan bien como Al Pacino, un mito del cine que cumple hoy 75 años en plena racha creativa y sin intención de echar el freno a una carrera que no olvida el lugar donde todo empezó: el teatro.
“Mientras mantenga la pasión, quiero seguir. La interpretación se convierte en algo natural cuando llevas haciéndolo tanto tiempo como yo, y es casi inimaginable pensar en dejarlo”, dijo recientemente el actor al diario británico The Mirror.
“Soy consciente de que me hago viejo”, apuntó, “pero aún puedo hacer esto”. Y de qué manera. En el último año y medio ha estrenado tres películas (The Humbling, Manglehorn y Danny Collins) que, aun lejos de ser éxitos comerciales, le han deparado algunas de las mejores críticas en los últimos 15 años.
Y ya prepara Beyond Deceit, junto a Anthony Hopkins, y The Trap, acompañado por James Franco y Benicio del Toro.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 B