Me volví de repente hacia la ventana
al detalle…
Y entraron tantas cosas a partir de ella
alta, con colinas de reservas biológicas
dos lagunas azules, cristalinas y mansas
firme, elegante, caminante de pasarela de Nápoles.
He pintado la ventana, el cuadro acompañado
a la silla donde se arrecuesta el rayo de sol
primaveral en el crepúsculo.
Te he devuelto tu imagen Angélica y a tu Cortés
saludos susurrados privados entre ustedes
que nadie sabe…
Caída de hojas de otoño, lira y latidos al recitar
yo siento que ahí vive a flor del éxtasis feliz mi anhelo.
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