La primera erupción del Calbuco fue el miércoles a las 6:00 p.m. y la segunda, siete horas después. Las autoridades no descartan nuevas erupciones y mantienen en veinte kilómetros la zona de exclusión alrededor del volcán. LA PRENSA/ AFP/ MARTIN BERNETTI

En vilo por el volcán Calbuco

El volcán Calbuco sorprendió con dos violentas erupciones entre el miércoles y ayer, tras 54 años de inactividad, obligando a evacuar a cinco mil personas de un radio de exclusión de veinte km alrededor del macizo.

El volcán Calbuco sorprendió con dos violentas erupciones entre el miércoles y ayer, tras 54 años de inactividad, obligando a evacuar a cinco mil personas de un radio de exclusión de veinte km alrededor del macizo.

Desde el macizo emanaron gigantescas columnas de gases y material incandescente que provocaron asombro en Puerto Montt, Puerto Varas y poblados aledaños, a 1,300 km al sur de Santiago. Ayer en la tarde, los pobladores de Puerto Varas recibieron a la presidenta de Chile, Michelle Bachelet, quien advirtió: “Todavía estamos en la tarea de rescatar personas que pueden estar aisladas y requieran apoyo”.

Cientos de turistas de todo el mundo, quienes se maravillan con la belleza de extensos lagos, caudalosos ríos y abundante vegetación que reina en la región, armados con cámaras fotográficas y celulares de alta gama apuntaban atentos al macizo que expulsaba una fina columna de fumarola gris oscuro.

“Yo venía de turismo a Chile por tres meses, pero no me esperaba esto. La erupción fue increíble (…). Mis vacaciones están pagadas con el espectáculo del Calbuco”, relató Cody Fritz, turista estadounidense de 30 años.

“No hay columna eruptiva sobre el volcán. (La columna) Se despegó y las cenizas se dirigían hacia el norte”, dijo el vulcanólogo del Servicio Nacional de Geología y Minas (Sernageomín), Gabriel Orozco. El sismólogo francés Florent Brenguier expresó que la erupción “no ha terminado y puede durar varios días o semanas”.

El fenómeno obligó a decretar alerta roja en Puerto Montt y Puerto Varas, junto con el “estado de excepción constitucional” y “zona de catástrofe”. Las cenizas habían comenzado a caer en Puerto Montt, Puerto Varas y en pueblos vecinos argentinos. En Ensenada se acumulaba cerca de un metro de ceniza y piedrecillas. Los techos de algunas casas cedieron ante el peso del material.

En la argentina de Bariloche, a cien km del Calbuco, un comité de emergencia dispuso el cierre de escuelas, la restricción de la atención hospitalaria a emergencias y la suspensión de vuelos.

90 volcanes activos tiene Chile, un país con una curiosa geografía, angosto y de más de cuatro mil km de extensión, que alberga desde el desierto más árido del mundo en la región de Atacama, en el norte, a las mayores reservas de agua dulce, en el sur.

OTRAS CATÁSTROFES

La erupción del Calbuco es la última de una serie de catástrofes que ha golpeado a Chile. El volcán Villarrica estalló el 3 de marzo, lanzando lenguas de lava que se extendieron por unos ocho km, aunque sin causar mayores estragos. Días después, un inusual temporal provocó una serie de aluviones que dejaron treinta muertos en la región de Atacama.

“Si nosotros no tuviéramos los volcanes, no tendríamos la actividad minera del cobre y el oro que tenemos alrededor de Chile. Hay que ver las cosas positivas también”, dijo el geólogo de la Universidad de Chile, Alfredo Lahsen, a Radio Cooperativa de Santiago. Chile es el principal productor mundial de cobre.

Internacionales Chile erupción volcán Calbuco archivo

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