Loretta Lynch logró ser confirmada ayer como la próxima fiscal general de EE. UU. tras más de cinco meses de retraso, al obtener el consentimiento del Senado, con 56 votos a favor y 43 en contra, a su nombramiento después de que en noviembre el presidente Barack Obama la propusiera para sustituir a Eric Holder.
Lynch, con una larga trayectoria como fiscal federal en Nueva York, se convierte así en la primera mujer negra en encabezar la justicia estadounidense, y acompañará a Obama en los dos años que restan de su mandato.
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