En abril, los incendios forestales en la región de Las Segovias (Madriz, Estelí y Nueva Segovia) han tenido un ascenso. En un recuento del Ejército de Nicaragua las cifras hasta este 22 de abril revelan la ocurrencia de 93 incidencias entre quemas agrícolas (pastizales) e incendios forestales.
Este año las autoridades lanzaron la campaña de prevención de incendios a inicios de enero. El coronel Juan José Membreño, jefe del primer comando militar del Ejército de Nicaragua, informó que el departamento que mayor número de incendios registra es Nueva Segovia con casi trescientas hectáreas afectadas, de las cuales 194 son forestales y 99 agrícolas o pastizales.
Estas áreas están localizadas en 22 sitios, entre ellos La Cabaña, El Sursular, El Quebracho, La Quemazón, cerro La Cruz en Ocotal y el más grande de todos ha ocurrido en El Corozo, Jalapa, donde el fuego afectó 21 hectáreas de bosque.
A esta región segoviana le sigue el departamento de Madriz y Estelí. El coronel Membreño reveló que del total de 93 incendios en la región, el Ejército de Nicaragua ha participado en casi cincuenta con más de cincuenta hombres apoyando a las brigadas y sofocando el fuego.
Manifestó que su mayor preocupación es que los factores de riesgo de incendio son mayores en esta temporada, pero muchos productores y dueños de propiedades podrían no estar tomando con responsabilidad el cuido de su propiedad para evitar que el fuego de las quemas agrícolas se pase y se extienda por sus fincas.
AMARGA EXPERIENCIA
En 2014 San Fernando vivió una amarga experiencia, cuando los incendios forestales se salieron del control. Las llamas avanzaron hasta donde el viento las llevó y el mismo alcalde del municipio “tiró la toalla” ante la impotencia.
En los últimos años se han gastado millones de córdobas en actividades de control del fuego en los pinares en el área protegida de la cordillera Dipilto-Jalapa.
Este año, después de diez años de prohibiciones con la veda forestal, en el área núcleo de la Cordillera Dipilto-Jalapa, los dueños de bosques empezaron a manejar sus pinares y es un factor que podría reducir significativamente la incidencia de incendios en Nueva Segovia.
Decenas de campesinos conocidos como “los héroes anónimos” que no poseen ni un solo árbol de pino, son los únicos que se quedan exponiendo sus vidas armados solo con botas, palas, piochas y pequeñas bombas de agua para combatir las inmensas llamas que abrazan sin piedad y por parejo desde el árbol más pequeño hasta el que ha logrado hasta ocho, diez o 12 metros de altura
EQUIPAN BRIGADAS
Ipade con fondos del organismo Trocaire y en coordinación con el pueblo indígena de Mozonte y la Alcaldía de Ciudad Antigua, ejecutan el proyecto Resiliencia Comunitaria y Fortalecimiento de Capacidades en Reducción de Riesgos de Desastres, con el cual entregaron en Ocotal equipos y materiales básicos para el control de incendios forestales a seis brigadas de prevención, control y mitigación de incendios forestales (cinco de Mozonte y una de Ciudad Antigua).
A cada una de las brigadas de La Ceiba, Las Cruces, Quisulí, La Tablazón, El Quebracho y San Antonio les entregaron tres bombas mochila especiales para incendios forestales, machetes, rastrillos, focos, cantimploras, botiquines valorados en tres mil córdobas y uniformes, entre otras cosas.
7,300 hectáreas de bosques se quemaron durante el 2014 en Las Segovias: Estelí, Madriz y Nueva Segovia. Uno de los más afectados en el último departamento fue San Fernando.
“El bosque hay que cuidarlo, con la veda forestal dejamos de invertir por lo costoso de las actividades, pero hoy que fue suspendida estamos obligados a protegerlo”. Rodolfo Quezada, dueño de bosque e industria en El Corozo, en el municipio de Jalapa.
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