El estero del balneario de Las Peñitas en León se salió ayer de su límite e inundó varias calles. Algunos pobladores tuvieron que caminar sobre el agua para llegar a sus hogares, de igual manera lo hicieron los turistas.
Ricardo Mendoza, de 68 años, habitante de Poneloya, recuerda que hace veinte años se vivió lo mismo. “Ahora las olas están más fuertes, están peores, el agua ha entrado por otros lados, creo que es la primera vez que pasa esto, está peligroso el mar es poderoso, puede botar casas”, expresó Mendoza.
Por su parte, el pescador Alberto Escudero manifestó que “siempre pasa esto, lo más que dura es una semana, a veces las mareas son altas, pero no es de alarmarse”.
Hasta el momento se contabilizan unas ocho ramadas destruidas, así como varios negocios afectados por el agua que ha traspasado sus límites costeros.

LA PRENSA/E.LÓPEZ
El fuerte oleaje reportado en Las Peñitas y Poneloya se debe al aumento de temperaturas en el Océano Pacífico, explicó José Antonio Milán, asesor científico del Ineter.
Según Milán, es “un fenómeno cíclico y se produce durante la formación de un evento, El Niño, y durante el desvanecimiento de un evento, La Niña”.
Explicó, a medios oficialistas, que este fenómeno puede mantenerse hasta la estabilización de las condiciones de El Niño en junio.
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