El jefe del Ejército de Nicaragua, general Julio César Avilés, se unió ayer al silencio oficial sobre el avance de las investigaciones efectuadas en relación con el crimen perpetrado contra Rafael Ángel Delgadillo Mora, oficial de Inteligencia militar, hecho ocurrido en Rivas, el pasado 16 de abril.
Hasta ahora ninguna autoridad se ha referido al crimen y las únicas versiones que se han obtenido han sido a través de familiares de la víctima.
Avilés se limitó a decir que han formado un equipo de oficiales que trabaja coordinadamente con la Policía y la Fiscalía, a fin de esclarecer el hecho, “dar con los culpables y que les caiga el peso de la ley”.
El jefe militar alegó que prefieren no proporcionar información sobre el avance de las pesquisas, hasta no tener claramente establecido el móvil del mismo.
El pasado viernes el padre de la víctima, Roberto Delgadillo, refirió que el motivo del crimen no fue el robo, pues su hijo portaba dinero que conservaba aún cuando él llegó al sitio donde quedó el cuerpo tendido.
“Estamos trabajando intensamente dándole seguimiento desde los primeros momentos en que se presentó este hecho y en su oportunidad cuando se tengan las conclusiones respectivas va a ser dado a conocer primero a su familia y posteriormente a todos ustedes”, refirió el jefe del Ejército.
“Nuestra solidaridad con la familia de este hermano de armas, lo cual lamentamos enormemente y condenamos”, sostuvo Avilés.
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