Las autoridades de Centros Penales de El Salvador continuaron ayer con el traslado de pandilleros a otras cárceles y según informaron ahora estarán presos en lugares determinados por su nivel de peligrosidad y no por su pertenencia a un grupo criminal. Así, los pandilleros de la Mara Salvatrucha (MS-13) y del Barrio 18, estarán mezclados, dejando atrás el privilegio de tener penales exclusivos para una determinada mara o pandilla.
“Ahora se está movilizando una cantidad de personas privadas de libertad de un centro penal a otro centro penal, para evitar que desde los centros penales dirijan las operaciones criminales”, dijo el presidente Salvador Sánchez Cerén, en un evento público en el departamento de Cuscatlán.
Los traslados también tienen como objetivo desbaratar las estructuras que tienen las maras en las cárceles y sus alrededores donde la pandilla rival tiene presencia.
Recientemente las autoridades enviaron a una cárcel de máxima seguridad a 31 pandilleros considerados de alta peligrosidad, entre ellos cabecillas del Barrio 18 y de la MS13 que fueron incluidos en una lista de criminales transnacionales que elabora el departamento del Tesoro de los Estados Unidos.
NO QUEDARÁN IMPUNES
Ayer mismo, Sánchez Cerén indicó que “no van a quedar impunes” las 28 muertes de policías y militares registradas en lo que va de 2015, atribuidas en su mayoría a la acción de las pandillas. El lunes en la noche se registró la muerte a tiros de un agente de 25 años, lo que elevó a 22 la cifra de agentes de la Policía Nacional Civil muertos hasta la fecha, informó una fuente oficial.
Los 22 miembros de la PNC y seis agentes de la Fuerza Armada murieron este año “cumpliendo su deber de garantizar la seguridad y tranquilidad” de los ciudadanos, resaltó el mandatario, según un comunicado de la Casa Presidencial de El Salvador.
Reiteró que su Gobierno trabaja en la implementación de acciones “en los campos de la represión y la prevención del delito”, y el conjunto de medidas “están basadas en la ley”.
Sánchez Cerén destacó que en el ámbito de la prevención su Administración propuso “medidas enfocadas al aprendizaje y el empleo para los jóvenes”, explicó el comunicado oficial.
Según las autoridades de Seguridad salvadoreñas, los ataques contra soldados y policías “son una reacción de las pandillas por las acciones tomadas contra su accionar”.
2,427 pandilleros han sido trasladados a tres cárceles en diferentes puntos de El Salvador, según la Dirección General de Centros Penales. Se estima que las pandillas estén integradas por más de setenta mil jóvenes y adultos.
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