Su presencia casi es imperceptible, ojos tristes, hombre humilde. Sin embargo es un guerrero en la luz del ring o en las sombras de la vida. Alexander Espinoza camina a su segunda pelea profesional después de un fructífero paso en el amateurismo con respecto a los demás nicaragüenses. A sus 22 años, su juventud se ha precipitado al núcleo de la adultez y cada día busca la felicidad en medio de las cuerdas.
El gimnasio no traiciona a nadie y Alexander Espinoza se ha hecho parte de ello para seguir como un caudillo por una meta, aunque a veces sea distorsionada por las circunstancias que vive. Tengo una esposa y un hijo, vivimos en un cuartito, salgo desde las ocho de la mañana y regreso ya bien noche a la casa. Eso es por el arroz y los frijoles hermano, indica Espinoza, el muchacho que pretende ser más que un simple boxeador.
Espinoza estudia una licenciatura para ser entrenador deportivo, trabaja en una empresa de lapiceros de su apoderado medio tiempo, entrena todas las tardes en el Instituto Nicaragüense de Deporte de 3:00 a 5:00 p.m. y por las noches enseña clases de boxeo en una academia privada. Mi familia me dice que no paso tiempo con ellos ni con mi niño de siete meses, y eso me duele pero es el sacrificio, explica el púgil olvidado por la suerte.
En su segundo combate enfrentará a Julio Picado Flores el próximo sábado en el Puerto Salvador Allende, donde se espera otro nocaut como en su primera pelea.
Espinoza tiene mucho por aprender en cualidades boxísticas, pero tiene un corazón abierto para la guerra y una mente dispuesta al aprendizaje.
CARTELERA
El Puerto Salvador Allende albergará el combate de Alexander Taylor y Róger Collado en las 112 libras, además en la pelea semiestelar de la noche del sábado 25 de abril, estará Ramiro Blanco contra Jairo Rodríguez.
Asimismo Jimmy El Gringo Aburto retará a Frederick Castro, en una cartelera organizada por Búfalo Boxing Promotion.
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