En medio de sendas piedras que están en la entrada de dos calles del barrio San Jerónimo, de Masaya, se forman remolinos de tierra, mientras que las puertas de las casas vecinas se encuentran cerradas, pues la polvareda cubre todo el vecindario.
Mientras LA PRENSA hace fotos de las calles, los vecinos se asoman tímidamente, salen y se acercan para contar “el calvario” que están viviendo desde hace tres meses, cuando maquinarias y trabajadores de la Alcaldía de Masaya quitaron los adoquines de las dos calles, que se ubican del Cuerpo de Bomberos, una cuadra abajo.
Doña Carmen López dijo que desde que quitaron los adoquines, su negocio ha sufrido bajas en las ventas, porque nadie puede entrar, ya que en los extremos de las dos calles, la comuna ubicó unas enormes piedras para cerrar la vía, impidiendo el acceso vehicular.
“Por favor le pedimos a la Alcaldía que se ponga a trabajar porque la gente no aguanta las nubes de polvo, ni a la hora de comer. No sé para qué quitaron los adoquines, si al final no hicieron nada”, agregó.
ENFERMOS POR POLVO
Don Pablo Urbina aseguró que miembros de su familia han ido a parar al hospital a consecuencia de las polvaredas y que la municipalidad llega a regar “cuando se acuerdan”.
Los vecinos de estas calles aseguraron que concejales del FSLN les dijeron que agradecieran “al comandante” (Daniel Ortega) y “a la compañera” (Rosario Murillo) porque tendrán calle nueva; sin embargo hasta la fecha todo ha quedado en palabras.
De igual forma dijeron que algunas aceras quedaron destruidas cuando quitaron el adoquinado.
Ruegan que trabajen pronto porque por ahí pasa una de las corrientes de aguas pluviales más fuertes de la ciudad, por lo que temen inundaciones.
Una vez más no se pudo obtener la versión de las autoridades municipales de Masaya.
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