La falta de atención a los exmilitares que reclaman beneficios de parte del Gobierno ha dejado en evidencia que la comisión de Reconciliación, presidida por el cardenal Miguel Obando y Bravo, es “una fachada” y no resuelve nada, asegura la presidenta del Centro Nicaragüense de Derechos Humanos, Vilma Núñez.
El silencio gubernamental a la falta de atención y demanda de entrega de beneficios a los exmilitares los está orillando a tomar decisiones que los ponga en mayor riesgo, advirtió Núñez.
Núñez señaló que existen varias actas de reuniones en las que en diferentes momentos los exmilitares se han reunido con el representante del cardenal Obando, monseñor Eddy Montenegro, sin que haya habido una respuesta. Es por ello que dice Núñez, esa comisión ha sido utilizada para distribuir láminas de zinc con fines propagandísticos.
El grupo de exmilitares desde el 22 de enero inició una protesta en la que varios de sus miembros han mantenido una huelga de hambre alternada y está liderada por la Asociación Consejo Defensores de la Patria, con acompañamiento del Cenidh.
Hasta ahora ninguna institución se ha interesado por los militares en retiro. “Deja al descubierto la insensibilidad total y absoluta, no solamente de los personeros de este Gobierno, sino incluso por sus antiguos compañeros de armas”, expresó Núñez.
La presidenta del Cenidh criticó que “mientras los militares que están actualmente en servicio viven en grandes mansiones disfrutando de grandes prestaciones y de grandes salarios y beneficios (…), los que estuvieron en los frentes de guerra de verdad, defendiendo a la patria, están en la situación que ya los ven… muertos de hambre”.
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