Un alumno de 13 años quien ayer mató a un profesor e hirió a dos docentes y dos compañeros en el instituto Joan Fuster, en Barcelona, sufrió un trastorno mental, posiblemente un brote psicótico, informó la consejera de Enseñanza del Gobierno regional de Cataluña, Irene Rigau, quien aseguró que en el expediente del agresor “no constaba” ningún problema mental.
El chico llegó una hora tarde al centro y al entrar en su clase atacó a la profesora y a una alumna, explicó Rigau. El profesor de la clase contigua, quien comenzó a trabajar hace pocos días haciendo una sustitución, acudió a ver qué ocurría cuando el menor lo atacó, provocando presumiblemente su muerte.
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