El replanteamiento de la condición femenina es abordado a través del sostén por medio de las cuatro artistas; Ilse Ortiz de Manzanares, Claudia Fuentes de Lacayo, Mariu F. Lacayo y Laura Báez de Lacayo, durante la 5ta Trienal Internacional de Fibra y Arte Textil de Riga, WonderWoman Art Bra en la que representan a Nicaragua, en su apertura el 23 de abril, en el Museo Nacional de Arte de Letonia, y estará en exposición por varias semanas luego se traslada a España.
Sus obras sugerentes, atrevidas, nada convencionales, refieren a un mundo actual y en conflicto, fragmentado como el reciclaje y a la vez como lo prehispánico, cuestionando también lo colonial en esculturas dialogantes con los metales, la madera, los textiles, frutos, el barro y las fibras de plantas.
Laura Báez, manifiesta que su “Cesta-brassiere, es el símbolo de aquellas mujeres dedicadas a la cestería, como una representación sucinta del papel central que desempeñan en entrelazar las tradiciones y valores de los antiguos pobladores de Nicaragua”.
No muy alejada de la tradición y de una vuelta atrás a la mirada colonizante, aparece la obra de Claudia Fuentes de Lacayo, Decolonial Art Bra, ella sugiere visualizar, “Los senos femeninos, sinónimo de la nutrición humana. Los senos de nuestros pueblos originarios, de barro y jícara, han sido fracturados por el olvido y la indiferencia, pero sostienen su fuerza”.
No obstante, una escultura que rompe con fuerza es la de Ilse Ortiz de Manzanares, una pieza que moldea los tiempos actuales en crisis frente a un discurso del consumismo, donde todo se desecha y a la vez tiene su valor.
Para Ortiz, su obra Ecofem, de aluminio reciclado, “es el sostén que da vida a lo desechado, a lo que tiramos, como tantas veces echamos nuestro potencial al olvido por apoyar a nuestras familias. Pero somos más amorosas y útiles, si nos desarrollamos integralmente, eso no solo nos hará felices a nosotras, sino a todos”.
Quizás de las cuatro artistas la que más ha experimentado con los textiles es Mariu F. Lacayo. Ella en la trienal explora su visión mujeril en el Bra de SUSI (Supersimetría), “el sostén para WonderWoman, que naturalmente ilustra lo que ya sabemos, que todos los senos naturales de cada mujer tienen una ligera diferencia entre ambos, pero si la diferencia de tamaños es más que el número de la copa de uno de los dos pechos, se debe a un peligroso crecimiento de los asimétrico”.
Una obra-brassier donde se combinan, tela, pintura abstracta al óleo, hilos en encuentros caóticos, “bultitos de algodón, tumorcitos que representan, la sombra que producen nuestros pensamientos, generando las amplias emociones negativas”.
Códigos
También durante la trienal estará la artista Alejandra Gutiérrez participando y quien ha invitado a las cuatro nicaragüenses que están exponiendo.
Una muestra que cuestiona y devela muchos códigos de nuestra realidad, la mujer que sufre de cáncer, que padece violencia, la madre que amamanta, entre otros panoramas.
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