Hasta ahora no se promete una reducción pronta en el precio de los diferentes materiales para construir como efecto de la reducción de la tarifa eléctrica aprobada por el Gobierno. A la gran industria se le aplicó una reducción del ocho por ciento a partir del primero de abril.
Directivos de Holcim Nicaragua recientemente explicaron que requieren estudiar cuánto beneficiará en la estructura de costos de operaciones el porcentaje de alivio, pero recordaron que la energía es una de las variables en la matriz de producción.
“Nosotros tendríamos que revisar todas las variables, nuestra matriz de producción, cuánto nos representaría esa disminución, en sí decirte ahorita cuánto va a ser yo desconozco”, dijo Danny Totoy, gerente de Operaciones de Holcim Nicaragua a LA PRENSA.
Mencionó que en la estructura de producción de la compañía además se incorpora los costos por la mano de obra, de las materias primas que son importadas y el transporte que requieren para fabricar materiales que ofrecen al mercado.
Totoy insistió en que un costo importante son los salarios los que incrementan anualmente en el país.
El salario promedio en el sector construcción a enero de 2015 cerró en 20,620 córdobas mensuales, según datos del Instituto Nicaragüense de Seguridad Social, que recoge el Banco Central de Nicaragua. La paga se incrementó siete por ciento respecto a enero de 2014.
EVITAR INESTABILIDAD
“Tenemos que ver que hay una estabilidad, si no hay mucha variación, porque de repente nosotros hacemos una rebajada de precios y de pronto al siguiente mes subió porque la demanda o energía cambió de precio, entonces no queremos estar arriesgando los valores”, argumentó Totoy.
Henry Rathgeb, gerente general de Holcim Nicaragua, igual afirmó que deben estudiar la incidencia de la rebaja de la tarifa eléctrica, pero “en términos generales cualquier optimización en el costo favorece no solo a la industria del cemento, sino a la industria del país”.
Sin embargo, el vicepresidente de la República, el general en retiro Omar Halleslevens, afirmó que espera que el beneficio de la rebaja tarifaria en la tarifa de energía a la industria se traslade a los precios de venta de los consumidores.
“Lo que hace el pago por el consumo de la misma (energía) es que los productos, los alimentos, muchas cosas deben de tender a bajar un poco”, dijo Halleslevens.
¿Incluyendo el cemento?, se le preguntó. “Eso debe incluir el cemento, no solamente el cemento, todo, lo que pasa es que hay que analizar un poco la cantidad y cómo se abastece a la empresa, no es una cuestión mecánica”, respondió.
Halleslevens refirió que la venta local de cemento ha incrementado por la demanda de construcción de proyectos públicos y privados. Dijo que aún cuando los precios es asunto de la industria conforme los costos reiteró su esperanza que, por ejemplo los bloques que se fabrican utilizando energía a corto plazo, valgan “aunque sea unos centavos más baratos”.
“Y esos centavos más baratos del bloque la constructora debe de inyectarlo al producto final que es el muro, la casa”, dijo el vicepresidente.
Más salario
El salario mínimo en el sector construcción aumentará 10.98 por ciento en 2015, el cual se aplica en dos tantos.
6,761.91 córdobas es la paga mínima desde el 1 de marzo pasado cuando se aplicó 5.49 por ciento de ajuste.
7,133.14 córdobas será el salario mínimo del sector a partir del 1 de septiembre próximo, cuando se aplique el mismo porcentaje de ajuste.
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