En León es donde supuestamente se elaboran las bombas para pescar en alta mar. Se estima que en el departamento hay unos treinta talleres ilegales donde realizan estos artefactos, aunque las autoridades aseguran que su uso es menos frecuente.
A pesar de los operativos la situación persiste y las bombas siguen llegando a manos de pescadores en el Pacífico. Al usarlas la pesca es más abundante.
Yader Reyes, propietario de la pirotecnia El Triunfo, dijo que en los talleres autorizados no se venden bombas para pescar ya que cada semana la Policía los supervisa.
“Sí se realizan bombas de pescar pero son fuera de los talleres pirotécnicos, el clorato lo traen de Honduras de forma ilegal, hay talleres clandestinos, en nuestros talleres hemos destruido cantidades de bombas que han sido decomisadas por las autoridades de la Policía de León”, dijo Reyes.
Según la comisionada Lucrecia Trinidad Munguía, jefa de la Dirección de Armas, Explosivos y Municiones (Daem), hasta el momento no han conocido de otro lugar clandestino donde se elaboran bombas para pescar y los lugares que se van conociendo se desarticulan.
Agregó que cada pirotecnia brinda un informe de los productos que venden para llevar mayor control.
LLEGAN A CORINTO
En Corinto hay unos seiscientos pescadores artesanales agrupados en la Cooperativa Multisectorial y los líderes aseguran que bombas no se usan.
“Es una incógnita, hay claves, la bomba la hacen y la compran, pero nadie dice ¿quién la hace? y ¿quién la vende?”, expuso el corinteño ambientalista Fausto Carranza, conocido como “El Pájaro”.
Sostiene que cada bomba puede costar entre veinte y 22 córdobas en dependencia del tamaño. “Siempre ha sido ilegal y clandestino. Se pesca así en todo el Pacífico, la mayoría pesca de esa manera (con bomba), que me lo digan a mí si son magos que atraparan pescados si no llevan bombas. Por eso el ecosistema nos está castigando, por las bombas, el mar nos castigó, pero el mar siempre nos da de comer”, agregó el ambientalista.
EN ZONAS RECÓNDITAS
El subcomisionado Mauricio Alvir, segundo jefe policial de El Viejo, indicó que se sigue la pista de “fábricas clandestinas de bombas en zonas pantanosas”.
“Pero le estamos dando seguimiento con el trabajo mancomunado y evitar se siga destruyendo la naturaleza y fauna. En la zona de la comarca Río Chiquito Abajo (sur de El Viejo), se detectó hace veinte días en una casa 12 bombas artesanales listas para ser trasladadas a zona costera”, dijo.
Se conoce que los traficantes de los explosivos han establecido acopios y talleres ilegales en las comunidades costeras de Padre Ramos y Mechapa (El Viejo) e incluso los distribuyen en la costa y hasta se adentran al mar para cumplir pedidos.
Inés Aquino, residente en la Península de Cosigüina, dijo que “nos hemos encontrado con del
EXPERTOS EN MATAR PECES
Hay pescadores expertos en lanzar las bombas “mata pescados”. Le atan piedras para que se hunda y explote abajo, los peces se apiñan en busca de la sardina que muere y ahí se aprovecha a capturarlos, la onda expansiva elimina los cardúmenes y los químicos contaminan la zona.
Las denuncias de pesca con bombas y la piratería de salvadoreños y hondureños en aguas nicaragüenses ha sido continua desde hace dos años.
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