Ayer Nicaragua se convirtió en el primer país centroamericano en sumarse al mecanismo de seguros por riesgo ante desastres naturales, esto es considerado un logro, pues como antecendente, el país ha sido golpeado por huracanes, terremotos, deslaves, tormentas y la afectación por el cambio climático.
El Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y la República Dominicana (COSEFIN) y el CCRIF SPC (antes Mecanismo de Seguros contra Riesgos Catastróficos del Caribe) firmaron ayer un acuerdo que le permite a países centroamericanos adherirse formalmente para tener acceso a seguros por riesgo de desastres, con alta calidad y a bajos costos.
Para Abdel García, oficial de gestión de riesgo del Centro Humboldt tener un seguro ante desastres es una necesidad que se había planteado desde hace años, sin embargo, el país no contaba con los mecanismos y si ahora se implementa dijo que se debe valorar si el seguro va a ser integral.
“Con las afectaciones del cambio climático hay muchas pérdidas productivas y eso no solo le ha afectado a Nicaragua sino también a otros países y yo creo que otros han avanzado más rápido en este tema, lo importante aquí es que si ese seguro va incluir a los pequeños productores o si solo está dirigido a un sector”, sostuvo García.
Cuando se habla del tema de los desastres naturales, el cambio climático representa un desafío significativo para el desarrollo, pues anualmente las pérdidas promedio relacionadas a este tema son más del uno por ciento del Producto Interno Bruto PIB, donde se ven afectadas al menos diez naciones caribeñas y cuatro centroamericanas, entre ellas Nicaragua.
García agregó que con un seguro de desastres se puede reducir la vulnerabilidad ante amenazas, tomando en cuenta los desastres que ha vivido el país, como por ejemplo, el huracán Mitch, el terremoto del 1931 y de 1972, entre otros.
Iván Acosta, ministro de Hacienda y Crédito Público de Nicaragua dijo a un medio de comunicación que este seguro le permitirá al país fortalecer la resiliencia financiera del Gobierno ante desastres naturales y reducir el impacto de la pobreza, así como responder al Plan Nacional de Desarrollo Humano planteado para este año.
El mecanismo consiste en que, ante catástrofes provocadas por eventos naturales se le provea recursos financieros inmediatos luego de un desastre, lo que le permite a los gobiernos atender mejor las necesidades iniciales de su población y continuar la provisión de servicios cruciales.
Desde la creación de CCRIF se ha hecho doce pagos por un total de US$$35.6 millones a gobiernos de ocho países miembros. Todos los pagos fueron transferidos durante las primeras dos semanas después de cada evento.
El Banco Mundial aportó el financiamiento inicial y servicios de asesoría técnica para la creación de CCRIF en 2007. En 2014 el Banco proveyó recursos para financiar el pago del ingreso de Honduras y Nicaragua al CCRIF, así como el pago anual de primas de seguros por cuatro años.
CCRIF fue desarrollado bajo la dirección técnica del Banco Mundial y con una donación del Gobierno de Japón. Fue capitalizado por medio de contribuciones a un fondo fiduciario de múltiples donantes del Gobierno de Canadá, la Unión Europea, el Banco Mundial, los gobiernos del Reino Unido y Francia, el Banco de Desarrollo del Caribe y los gobiernos de Irlanda y las Bermudas y de los gobiernos participantes.
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