Un grupo de reos de la Galería 300 de máxima seguridad denunció a través de una carta escrita dirigida a las organizaciones de derechos humanos y a los medios de comunicación, que son víctimas de malos tratos y supuestas torturas.
Los internos que firman una carta enviada a Blanca Guillén, coordinadora de familiares con privados de libertad, albergados en esa galería, denuncian que el alimento que les envían sus familiares les llega incompleto. Guillén dice que esa es una queja constante de los privados. Y lo peor es, dicen, que cuando reclaman a las autoridades estos lo que hacen es amenazarles con llevarles al madero, en referencia a “un cuarto de tortura donde las autoridades aplican el castigo de la pared”. Allí, afirman en la carta, supuestamente “les cuelgan enchachados de pies y manos durante 12 horas”.
Mientras un interno oriundo de Canadá denunció también que el 25 de diciembre hubo una requisa, donde lo llevaron al puesto de control y lo obligaron a desvestirse totalmente. Aparentemente en esa ocasión buscaban un teléfono celular, pues le pasaron la paleta para detectar metales. Ya desnudo, asegura que los custodias lo obligaron a hacer sentadillas, lo golpearon y luego lo regresaron a su celda caminando desnudo por los pasillos principales de la Galería 300.
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