“Que nos traiga paz”, “que pida más libertades”: los cubanos recibieron ayer con regocijo el anuncio del Vaticano de que el papa Francisco “está tomando en consideración la idea de realizar una etapa en Cuba con ocasión de su viaje a Estados Unidos” del 22 al 27 de septiembre de este año.
Se trata “por ahora solo de un proyecto”, precisó no obstante el portavoz del papa, padre Federico Lombardi.
«Este papa es lo máximo, los santeros también lo queremos». Esperanza Miranda, de 79 años, quien vive de las propinas de turistas por tomarse fotos con ella en La Habana Vieja.
La noticia del viaje, un claro apoyo al proceso de normalización entre Washington y La Habana, anunciado en diciembre, se propagó como pólvora entre los cubanos, pese a que no había sido divulgada por los medios de la isla, bajo control del Estado.
“La visita de un papa es siempre una bendición y la de este mucho más, porque fue el que hizo posible que Cuba y Estados Unidos se entendieran”, declaró Esperanza Miranda, de 79 años, refiriéndose al rol de Francisco en los contactos secretos que llevaron al proceso de reconciliación entre EE. UU. y Cuba.
TRES PAPAS EN 15 AÑOS
“Puede interpretarse como algo extraordinario que, dada las características de la sociedad cubana, nuestro país tenga el privilegio de recibir la visita de tres papas en poco más de 15 años”, dijo el portavoz del Arzobispado de La Habana, Orlando Márquez. La “posible visita” del papa Francisco “serviría para reafirmar el compromiso de la Iglesia con la paz y el bienestar de nuestros dos países (EE. UU. y Cuba)”.
En 1998 la visita del papa Juan Pablo II marcó el fin de las disputas entre el gobierno comunista cubano y la Iglesia católica, que fueron muy tensas tras la revolución de 1959. Como gesto al papa polaco, Fidel Castro restituyó en 1998 el feriado de la Navidad, que había eliminado a fines de los años sesenta. En la gira de Benedicto XVI en 2012, el presidente Raúl Castro restituyó el feriado de Semana Santa.
La Iglesia católica es un interlocutor privilegiado del gobierno de Raúl Castro, tras un inédito diálogo iniciado en mayo de 2010, que condujo a la liberación de unos 130 presos políticos.
Ver en la versión impresa las páginas: 12 A