El pañuelo de bolsillo da elegancia a cualquier traje y suma porte a quien lo sabe combinar, además se reivindica como prenda actual que se puede usar en actividades formales, casuales e informales, con o sin corbata.
Si querés vestirlo de manera informal o casual, podés optar por darle un aspecto despreocupado, tomando el centro del pañuelo y juntando las puntas del mismo, e introduciéndolo la parte del centro en el bolsillo dejando las puntas hacia arriba saliendo del bolsillo de manera desordenada.
Otro estilo es doblando el pañuelo a la mitad en forma de triángulo, para doblarlo de nuevo como un triángulo dejando la parte más larga hacia arriba y por fuera del bolsillo y la punta hacia abajo dentro del bolsillo. Dejá dos centímetros del pañuelo a la vista para tener un look exacto.
Para un evento formal llevalo formando un triángulo con la punta fuera del bolsillo. Si tenés dudas de cómo doblar correctamente tu pañuelo, podés buscar en internet donde encontrarás una gran variedad de opciones y tutoriales.
El color del pañuelo será el mismo de la corbata o de la camisa, y si la corbata es estampada, el pañuelo deberá coincidir al menos con uno de ellos. Si la corbata y el pañuelo son estampados, los patrones de dibujo deberán ser diferentes.
Los mejores pañuelos para lograr formas son los de lino y algodón, o en seda si querés que se vea más elegante. Una tela muy sintética puede verse de mal gusto, así que asegurate de que no sea demasiado brillante y se verá mejor.
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