Durante un foro sobre gobernabilidad democrática, una de las actividades paralelas a la Cumbre de las Américas, un grupo de delegados del gobierno cubano trataron de impedir que la mesa integrada por organizaciones de sociedad civil de Latinoamérica trabajara apropiadamente.
Según narró Violeta Granera, del Movimiento por Nicaragua (MpN), presente en el lugar, la delegación cubana “exigía que sacáramos a las organizaciones de sociedad civil cubanas de disidentes”.
Según Sergio Balladares, del Movimiento Puente, quien también estaba durante el incidente, la delegación cubana desde el miércoles ha querido boicotear los foros “pegando gritos dentro y fuera de la inauguración”.
Granera aseguró que la mañana del 10 de abril, al querer dar una conferencia de prensa fueron agredidos por este grupo (cubanos), “dando muestras de una intolerancia e irrespeto mayúsculo y demostrando que vinieron con la orden de boicotear los diálogos de sociedad civil. Pero no lo lograron”.