La Policía Nacional investiga el hallazgo de tres cadáveres que estaban enterrados en una propiedad del barrio Los Ángeles.
Los nombres de las víctimas son: Santos Bravo, de 56 años; Rosa Murillo Luna, de 46 años, y su hija Lucía Bravo, de 22.
Según las primeras informaciones, un conocido de las tres personas fallecidas ingresó a la propiedad en la búsqueda de Santos Bravo, pero al percibir un olor nauseabundo, se dirigió a una zanja, propia para cambiar aceite, y vio la mano de una de las víctimas que se presume están apiladas, después que les echaron tierra.
La Policía hasta el momento sospecha de un sujeto de nombre Naum, el que pudo haber contratado a un camión para echar arena sobre los cadáveres.