El presidente inconstitucional Daniel Ortega ha tenido históricamente una “deformación conceptual” de pretender ser un líder a nivel internacional, asegura el exvicecanciller sandinista, Víctor Hugo Tinoco, quien señala que esta posición ha imperado en las participaciones de Ortega en espacios internacionales, pero afirma que podría cambiar en la VII Cumbre de las Américas con la inclusión de Cuba, dado que no le conviene quedar mal con sus aliados.
“Si Ortega mete algún elemento disociador caería mal a los mismos cubanos, porque distraería la atención en lo que es un avance en la relación entre Cuba y Estados Unidos (…), la amenaza que había del conflicto entre Estados Unidos y Venezuela (por el decreto del presidente Barack Obama) ya eso está desmontado desde el momento que un enviado especial del Departamento de Estado, Thomas Shannon, está en Caracas donde se entrevistó con la canciller y posiblemente se entrevistaría con (Nicolás) Maduro”, expresó Tinoco.
DEBE LLEVAR PROPUESTAS CONCRETAS
Tinoco agregó que Ortega debe ver una oportunidad para hacer propuestas concretas para la integración y propuestas relacionadas con el tema de la inversión, en lugar de ser un acusador en contra de Estados Unidos (EE. UU.).
Agustín Jarquín, exaliado del Frente Sandinista, piensa que el espacio que dan las cumbres o foros internacionales es necesario para mejorar relaciones con los países en que Nicaragua tenga interés.
En el caso de la Cumbre de las Américas, Jarquín Anaya señala que además de la incorporación de Cuba, está marcada por el retorno de Rusia a la región para mejorar su posición global, pero contrapuesta a la posición de EE. UU.
Jarquín Anaya vaticina que Ortega insistirá en darle espacio al grupo minoritario independentista de Puerto Rico y lamenta que no se aproveche la oportunidad de lograr conversaciones en beneficio de Nicaragua y su desarrollo.
EN EL MISMO PLAN
El analista Carlos Tünnermann lamentó que Ortega vaya a la Cumbre de las Américas con los mismos ánimos que participó en la Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), debido a que lleva en su delegación al líder independentista de Puerto Rico, Rubén Berríos.
En la Cumbre de la Celac que se realizó el pasado 28 y 29 de enero en Costa Rica, los presidentes cancelaron la reunión privada porque Ortega dejó a Berríos en representación de Nicaragua, lo cual fue rechazado por todos los mandatarios.
“Ortega debería de ir a esta séptima Cumbre como un jefe de Estado, como un estadista en función de los intereses de Nicaragua, aprovechar estas reuniones que no se dan todos los días y que son oportunidades donde están todos los presidentes del continente americano, incluyendo los países con los que tenemos el comercio más importante, para aprovechar y para promover la imagen de Nicaragua”, dijo Tünnermann.
El asesor presidencial en temas económicos, Bayardo Arce, dijo que Ortega “lleva una agenda de reuniones” donde buscará con sus homólogos “ampliar la cooperación internacional”.
OLVIDA IDEOLOGÍAS
El especialista en Relaciones Internacionales, Mauricio Herdocia, dijo que las diferencias ideológicas no deben acaparar la atención en la Cumbre de las Américas, sino los temas de impacto en el desarrollo de los pueblos.
“Precisamente la Cumbre de las Américas tiene como gran propósito trabajar a favor de la cooperación en las Américas y en la erradicación de la exclusión social y de la pobreza, y en ese sentido ese es un tema que le interesa enormemente al país”, dijo Herdocia.
El especialista expresó que esta Cumbre es la oportunidad de introducir al debate internacional temas en común entre los países como migración, energía, salud y educación.
Ver en la versión impresa las páginas: 5 A ,1 A