Desde que entre 1982 y 1984 se estableció récord de cuatro nicaragüenses al mismo tiempo en las Ligas Mayores, en más de una ocasión se ha empatado ese registro, pero aún no ha sido superado.
Es más, hubo una etapa en el año 1986, en que quedó roto el vínculo pinolero con las Grandes Ligas, justo cuando Denis Martínez libraba su batalla contra su adicción al alcohol.
Denis fue el nexo nica con las Mayores durante 23 años. En 1982, se le unieron David Green, Albert Williams y Porfirio Altamirano, quienes se sostuvieron —con breves cortes— hasta 1984.
Pero en 1986, hasta Martínez estuvo fuera brevemente. Porfirio y Williams ya habían concluido sus trayectorias en el big show y a David Green lo habían enviado al beisbol japonés.
En el 2012, se igualó el récord de cuatro con Vicente Padilla, Everth Cabrera, Wilton López y Erasmo Ramírez. En 2013, Padilla salió de circulación, pero J. C. Ramírez mantuvo la marca.
¿Y ahora? Todo hace indicar que solo Cabrera podría iniciar en las Mayores, mientras Erasmo se aferra a un milagro, en medio de un staff poblado como el de los Marineros de Seattle.
A Cabrera se le proyecta inicialmente como jugador suplente, con capacidad de juego en el infield y los jardines. Pero a Erasmo se le puso cuesta arriba la disputa de un lugar en Seattle.
No sé cuántos imaginaron la situación actual, pero tras insertar cinco nicas en el spring training, se tenía la esperanza de algo mejor para este año en la campaña.
Ver en AAA a Cheslor Cuthbert, Elmer Reyes y Juan Carlos Ramírez, creo que no ha sorprendido tanto, pero llama la atención la fragilidad de Wilton, castigado para 10.14 en efectividad.
Cheslor y Reyes necesitan jugar diario y en las Mayores no podrán hacerlo. Ramírez necesita trabajar sus envíos secundarios. Erasmo lo que necesita es otro equipo.
Por ahora, la presencia nica está reducida a Cabrera, a menos que Erasmo nos sorprenda, pero todo apunta a que irá a waiver y estará disponible para quien desee.
Ver en la versión impresa las páginas: 11 B