La imagen de la escuelita Holanda, de la comunidad Los Pocitos, en Niquinohomo, está cambiando poco a poco. Los pequeños ya no se enferman por el polvo del viejo cielo raso y las heces fecales de los roedores, pues toda esa parte ha sido cambiada y se han pintado los pabellones del centro.
Esta casa de estudio, según algunos docentes, fue fundada hace décadas, por ahí han pasado muchas personas que han sobresalido profesionalmente en su pueblo. Sin embargo desde hace unos ocho años, su infraestructura había sido abandonada por las autoridades, por lo que los parroquianos decidieron recurrir a las autoridades municipales para que el inmueble no se siguiera deteriorando.
URGÍA REPARACIÓN
Doña Teresa Pavón, madre de familia, aseguró que una petición de padres y maestros bastó para que la Alcaldía de Niquinohomo decidiera “meter mano” en este centro, que urgía de reparación. “Y pues así fue, nos sentimos muy contentos porque nuestras súplicas fueron escuchadas y usted sabe que con esta remodelación los niños se animan más por estar estudiando en un lugar digno y así mejoran en sus clases”, comentó la señora.
Aunque no se pudo obtener una versión oficial del alcalde sandinista Marlon Muñoz Sandino, se conoció que el trabajo consiste en reparación de techo y cielo raso, pintura total de los pabellones y techado de la cancha, con una inversión de medio millón de córdobas.
PREESCOLAR Y PRIMARIA
Soraya Villegas, asistente de la dirección del centro, dijo que en esta escuelita funcionan seis aulas, con un total de 160 alumnos, que cursan preescolar y primaria regular, en dos turnos y cuentan con diez docentes.
“En asamblea el alcalde (de Niquinohomo, el sandinista Marlon Muñoz Sandino) se comprometió a darle mantenimiento, y porque la comunidad le envió esa solicitud. Ahora sí nos sentimos en mejores condiciones de estudio”, agregó.
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