Franklin Bordas Lowery

¡Al diablo con la literatura!

¡Bah! ¡Al diablo con la literatura! repiten algunos, cuando maldicen una novela o un libro de poesía, porque no le encuentran utilidad. Muchas veces aquellos de los que ocasionalmente le echan una mirada a un libro, esperan que este sea como un televisor o como un equipo multipropósito. Pero la literatura, no puede someterse a la búsqueda de una justificación utilitaria, va más allá de esto. Una obra literaria como una novela, un libro de cuentos, un poemario, una epístola, una obra de teatro, una obra histórica entre otras, es a la manera de Jorge Luis Borges, Como el paraíso , en la que vamos descubriendo el mundo, la vida, el pasado, y comprendiendo mejor el presente, y el futuro.

La mayoría de la gente dice tener afición por la lectura, y esto puede ser o no ser cierto; pero si fuese cierto, Nicaragua estaría cambiando silenciosamente, y el futuro presentaría multiplicidad de escenarios, donde las opiniones y el pensamiento propio serían la principal riqueza para impulsar propuestas de desarrollo, y ajustes para una total renovación social y estructural del país. Pero si no lo fuese, el tiempo nos recordará a muchos los espectros en la alegoría de las cavernas, de las que habla Platón, en que la verdad razonada es suplantada por la verdad distorsionada de los sentidos.

El magisterio de las aulas de clase se ha trasladado con potencia al magisterio robótico de las redes sociales, la tecnología y la autoinstrucción icónica digital. ¿Cómo hacer para que los nuevos códigos de lectura no apolillen la mente de las nuevas generaciones? Códigos de imágenes van anquilosando las neuronas y sustituyendo el sistema ordenado de signos gráficos, empleados en la escritura y los fonemas que representan, por colores, siluetas, e imágenes adormeciendo el ejercicio del pensamiento. ¡Estaremos en un patético viaje de retroceso nuevamente, a los rudimentos de la escritura interpretando pictografías del pasado, todavía en la oscurana de los tiempos!

En vez de preguntarnos para qué sirve la literatura, esperando una especie de algoritmo como respuesta, que jamás obtendremos. O escuchar una apología academicista, quizás hasta esotérica y sinuosa, de que para qué sirve, la pregunta tal vez sería: ¿Qué pasaría si no existiera la literatura? ¿Si no existiera la poesía que algunos comparan con profecía? Si la novela que toca la realidad y la transmuta en una riquísima ficción no nos recreara, ¿qué pasaría? ¿Qué pasaría con la historia de los pueblos y sus culturas, sus ideas, su crecimiento, sus luchas? Si no existiera la literatura, que desde la antigüedad ha transmitido legados culturales de diversas civilizaciones utilizando la poesía, la narrativa y el teatro, rescatar la historia misma, sería entrar al laberinto de Teseo.

Leer es descubrir, sentir los tiempos, echar a volar los pensamientos como los pájaros, que rompen los límites de sus territorios. Sin literatura, el ser humano estaría en riesgo de retornar al limitado lenguaje de las señas, a la parafernalia de la interpretación de los cielos, de las lluvias y truenos, a la generalizada cultura de zombis que caminan con los ruidos, a la antigua servidumbre de los “ilustrados”.

Escrito está, que nosotros somos criaturas creativas. Que con el fruto prohibido que tomamos al principio de los tiempos, códigos milenarios se fueron armando en los pensamientos y el lenguaje, hasta su síntesis en la literatura, que expone nuestra parte divina, que no es más que la sensibilidad y la ternura. De allí la insistencia del Centro Nicaragüense de Escritores que reza: “Leamos juntos, Nicaragua”.

El autor es presidente del CNE.

COMENTARIOS

  1. Juan Perez el Incredulo
    Hace 11 años

    Tambien la distancia que se va ensanchando entre una pequena parte de la poblacion que lee contra la que no lee se va haciendo enorme.Incluye a excelentes tecnicos especialistas de determinadas areas que si lo sacan de su materia son como papalotes sin cola fuera de ella. La falta de lectura (educacion) nos hace personas que leemos y entendemos a NUESTRO MODO y tambien contamos las cosas a NUESTRO MODO, que por lo general son diferentes a lo que leimos o escribimos. Felicidades Licenciado

  2. Silvia Orozco
    Hace 11 años

    ¡Que vivan los libros! a leer pues.

  3. Lectora Asidua
    Hace 11 años

    La lectura es la piedra angular de la educacion!!

  4. gil
    Hace 11 años

    Si Nicaragua no lee, realmente esta fregada. Todo el que no lee cree absolutamente todo lo que oye

  5. julian
    Hace 11 años

    Creo que es importante lo que dice el escritor sobre que los cambios de un país tiene que ver con gente informada, es decir que lea.

  6. Fatima Cuadra
    Hace 11 años

    Es interesante la lucha de los intelectuales por no permitir que la tecnología ahora masificada opaque la literatura. Creo que es obligación de todos los involucrados en la formación del mundo inculcar a los niños y jovenes la sana costumbre de leer obras literarias.

    La literatura podra ayudar a la tan deseada cultura de paz y buenos modales.

  7. Silvio R.Santamaria
    Hace 11 años

    Muy verdadera la opinion vertida en el articulo del Sr. Bordas, cuando dice:Leer es descubrir, sentir los tiempos, echar a volar los pensamientos como los pájaros, que rompen los límites de sus territorios. Sin literatura, el ser humano estaría en riesgo de retornar al limitado lenguaje de las señas, a la parafernalia de la interpretación de los cielos, de las lluvias y truenos, a la generalizada cultura de zombis que caminan con los ruidos, a la antigua servidumbre de los “ilustrados

  8. Andrea Perez R
    Hace 11 años

    Es muy bien explicada por el escritor Franklin Bordas el concepto y aplicación actual :» la literatura, no puede someterse a la búsqueda de una justificación utilitaria, va más allá de esto. Una obra literaria como una novela, un libro de cuentos, un poemario, una epístola, una obra de teatro, una obra histórica entre otras, es a la manera de Jorge Luis Borges, Como el paraíso , en la que vamos descubriendo el mundo, la vida, el pasado, y comprendiendo mejor el presente, y el futuro.»
    Muy…

  9. Catalina Valle Ramirez
    Hace 11 años

    Excelente escrito que nos invita a mantener el amor por la buena literatura.

  10. Julia
    Hace 11 años

    Estamos claro que si la gente no lee el país retrocede, pero parece que a muy pocos les preocupa esto. El escritor ha puesto el dedo en la llaga, esto debe preocuparnos y ahondar en detalles por ejemplo en que departamento del país hay mas analfabetos y atraso en general

  11. Orlando
    Hace 11 años

    En realidad el país parece haber retrocedido en la lectura. Necesitamos otra campaña para reaprender a leer y también a reflexionar. Hay que impulsar la literatura como dice el autor

  12. Cerebro de Mono
    Hace 11 años

    En Nicaragua si caminas por la calle con un libro en tus manos, las personas a tu alrededor te ven como un ciudadano raro. Pero si caminas con una botella de cerveza o aguardiente, te ven como un ciudadano normal.

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