El embajador de El Salvador, Juan José Figueroa, fue visitado por personalidades de la vida nacional como la jefa de la Policía Nacional, Aminta Granera; la primera vicepresidenta de la Asamblea Nacional, Iris Montenegro; el jefe de la bancada sandinista, Edwin Castro y otros embajadores en el país, por motivo del fin de su misión diplomática.
Figueroa se retira después de cuatro años y medio de misión y por decreto presidencial el Ministerio de Relaciones Exteriores le otorgó la Orden José de Marcoleta, en grado de Gran Cruz.
El canciller Samuel Santos resaltó del embajador Figueroa su participación en la mediación entre los presidentes Salvador Sánchez Cerén, de El Salvador; Juan Orlando Hernández, de Honduras y Daniel Ortega, de Nicaragua, declarando el Golfo de Fonseca como zona de paz y desarrollo “en beneficio de los tres pueblos concurrentes en ese espacio marítimo”, acuerdo firmado en Nicaragua en agosto de 2014.
“El embajador Figueroa se distinguió por mantener canales de comunicación entre ambos gobierno, poniendo todo su esfuerzo mucho más allá del ejercicio diplomático… impulsó la unidad centroamericana”, dijo Santos.
El canciller nicaragüense también comentó que Figueroa favoreció un memorando de entendimiento entre los ministros de Justicia de El Salvador y de Gobernación en Nicaragua en diciembre.
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