Trabajar durante una larga jornada de día y noche, en una empresa telefónica, tuvo como consecuencia que Eduardo Estéfano Vega Flores, de 28 años, se durmiera al volante de la camioneta asignada y pasara atropellando a dos adolescentes que caminaban haciendo ejercicios sobre el kilómetro 28 y medio de la Carretera Managua a Masaya, el pasado 10 de marzo.
Producto del impacto los adolescente Arelis Isabel Márquez Gutiérrez, de 17 años e Isaac Cordero García, de 13 años, fallecieron. La primera de forma instantánea y Cordero, después de batallar por una semana en el Hospital Lenín Fonseca.
Cabizbajo y visiblemente afectado, el acusado escuchó que el juez Osman Soza lo envió a juicio.
La fiscal Karla Solórzano consideró que había sufrientes méritos para llevar la causa a juicio, por lo que la acusación cambió de lesiones graves a homicidio imprudente.
En la audiencia inicial estuvieron familiares de ambas partes, quienes lamentaron la tragedia.
El niño estudiaba el tercer año de bachillerato en el Instituto Central de Masaya, sus compañeros de clases le dieron el ultimo adiós el miércoles en el cementerio San Carlos.
30 de marzo fue programado el juicio, de momento el acusado quedó con prisión preventiva. El 24 de marzo habrá una audiencia especial para valorar si se le otorga arresto domiciliar, en dependencia de las garantías que se ofrezcan (bienes).
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