Un grupo de recicladores de la ex Chureca denunciaron en el Centro Nicaragüense de Derechos Humanos (Cenidh) que solo por el hecho de reclamar una oportunidad de trabajo la Policía Nacional giró órdenes de captura para cinco de los que protestaron el pasado 3 de marzo.
Juana Agustina Morales es una de las recicladoras que aparece en la acusación y para quien existe una orden de captura igual que para su cónyuge William Ramírez, quien denunció que sus hijos quedarán desamparados, sobre todo su niña de 5 años, quien es discapacitada.
Morales dice que la difícil situación que ya enfrentaban con la creación de la Empresa de Tratamiento Integral de Desechos Sólidos (Emtrides) empeoró en febrero, pues en los alrededores permanecen hasta tres patrullas policiales con ocho motorizados que brindan seguridad a Emtrides y cuando los divisan desde los cerros empiezan a perseguirlos lanzándoles piedras con tiradoras. “Como que están cazando animales”, apunta.
La abogada del Cenidh, Brenda Rojas, expresó su preocupación por la situación de estas familias, que esperaban que con el proyecto de la cooperación española serían beneficiadas. Pero ahora la Policía usa mecanismos de represión y violencia. Y al igual que el sistema de justicia, actúa de forma oficiosa contra los recicladores.
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