Si la educación pública en Nicaragua no ofrece herramientas tecnológicas no se puede esperar que las futuras generaciones tengan ventaja en un mercado laboral que cada vez más exige el conocimiento de las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC), opinó ayer el diputado opositor de la bancada Alianza del Partido Liberal Independiente (Bapli), Carlos Langrand.
Langrand asegura que la carencia de acceso a las nuevas tecnologías en la educación pública implica que existe “un analfabetismo digital” en el país. “Nuestros niños de las zonas rurales no tienen la educación en la tecnología de la informática, en la tecnología de la computación y eso significa un rezago, o sea también hay un analfabetismo digital. El hecho de que los chavalos continúen asistiendo a clases y no tengan acceso a internet en las escuelas, no los posibilita a desarrollarse ni a tener un mejor ingreso en el futuro”, dijo el diputado Langrand.
Aún así, el diputado opositor reconoció que a pesar de que Nicaragua tiene una legislación avanzada y moderna para la aplicación de las nuevas tecnologías de información y comunicación, los estudios mundiales demuestran una realidad atrasada en las TIC, por falta de empresas que inviertan en el país en esta materia y por la falta de inversión en la educación.
El diputado también manifestó que el atraso se puede notar porque los maestros ni siquiera tienen un salario “digno” y existe déficit en la infraestructura escolar. Langrand dijo que la posibilidad de que la educación mejore en el país debe ser un esfuerzo del Gobierno con la empresa privada.
En Nicaragua, la cobertura para el acceso a internet está disponible en todas las cabeceras municipales del país, pero la velocidad de acceso varía mucho.
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