En los últimos dos años la Alcaldía de Managua ha impulsado programas que apuestan a que la ciudad sea limpia y ordenada, sin embargo, los resultados no se logran y la realidad continúa siendo la misma.
Las personas siguen tirando desechos en los cauces y basureros ilegales, y los inspectores de la comuna no ponen la “mano dura” que se anunció. Otro aspecto es que no se cumple con la promesa de colocar bolsas de basura en los 835 buses que conforman el Transporte Urbano Colectivo, para que los pasajeros no arrojen desperdicios por la ventana.
Ante este incumplimiento, el concejal Róger Reyes, del Partido Liberal Constitucionalista (PLC), señaló que la actual administración municipal deja las campañas “a medio hacer porque no se le da el seguimiento adecuado, no mantiene vivas las ordenanzas que han aprobado”.
Reyes recordó que en su momento la Alcaldía realizaba operativos que consistían en colocar un candado a la llanta de los vehículos que estaban estacionados en zonas exclusivas para la circulación peatonal, pero que después la normativa se ocupó para generar ingresos al trasladar automotores al Depósito Vehicular por cualquier infracción leve.
La comuna quiso ordenar la capital al punto que todos los predios baldíos tenían que ser cercados, de lo contrario se aplicarían multas. Meses después de la advertencia estos lugares quedaron sin cerrarse y no se aplicaron sanciones.
El concejal del PLC manifestó que no existe orden en la Alcaldía y así nada va a cambiar “aunque se tenga todo el presupuesto requerido”. También que la gente no cambia sus hábitos de desorden y cochinada.
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