Justo Rivas en el instante preciso en que conecta su hil 1,000 en Masaya. LA PRENSA/JORGE TORRES

Justo Rivas llegó a mil imparables en los campeonatos nacionales de Primera División

Después de sobreponerse a la presión que lo paralizó en el primer duelo, Justo Rivas hizo explosión en el segundo y con un metrallazo sobre segunda base penetró al jardín central, y de paso, a la historia.

Después de sobreponerse a la presión que lo paralizó en el primer duelo, Justo Rivas hizo explosión en el segundo y con un metrallazo sobre segunda base penetró al jardín central, y de paso, a la historia.

Rivas, uno de los peloteros más talentosos de los últimos tiempos, agregó otro timbre de distinción a su carrera, al superar la frontera de los 1,000 hits, mientras el San Fernando barría a Río San Juan.

Las Fieras ganaron el primer duelo 9-3 con Larry Bermúdez adjudicándose la victoria, mientras Justo se iba de 2-0, con un ponche y un par de boletos. Pero en el segundo juego, Rivas fue el héroe.

Le metió su cañonazo histórico a Darling Rodríguez en el tercer episodio y luego regresó con jonrón con las bases llenas para sellar una victoria 9-4, con Santiago Murillo en la colina, en ruta a una barrida.

FEROZ CON LA MADERA

[doap_box title=»DETALLES» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Justo Rivas, de 35 años, fue firmado por los Bravos en 1997 y bateó .280 en tres campañas en las Menores, siendo su nivel más alto Clase A en la Liga Sur-Atlántica. A nivel local debutó con el San Fernando en 1996, bateando .086 (23-2), pero luego se hizo tan buen bateador que es uno de los pocos de 100 jonrones y 1,000 hits en el beisbol nicaragüense.[/doap_box]

Un perenne bateador de .300 a nivel local (diez campañas en total), Rivas coleccionó sus 1,000 hits estrictamente con madera, con excepción de los primeros dos cohetazos, que los hizo con aluminio en la campaña de 1996. Es decir, de sus 1,000 hits, 998 son con madera, lo mismo que todos sus jonrones.

Hasta hace poco, Justo era considerado el jugador más completo del beisbol nacional, pero ganó peso y perdió velocidad, mientras parecía más atento a su promedio ofensivo, que a las cercas de los estadios.

De todas formas es el único bateador de Masaya capaz de retar al icono local, Norman Cardoze en su desempeño a nivel nacional. Ya con la Selección es otra discusión. Pero Rivas es de los grandes.

RIVAS VOLVIÓ A DIVIDIR

Madriz venció 8-3 al Rivas en el primer duelo, con Donald Zelaya (2-2) en el box y revés para Aurelio Barillas. Pero en el duelo de cierre, los sureños nivelaron la serie.

Marlon Altamirano fue la base para el triunfo sureño 3-0, mientras Marlon Rodríguez cargaba con el descalabro. Yáder Zamora se anotó salvado por los meridionales, que aún no logran alzar vuelo.

Ver en la versión impresa las páginas: 12 B

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí