Un día después de haber fallado en su objetivo de fortalecer sus posibilidades de ganarse un lugar en la rotación de los Marineros, Erasmo Ramírez volvió a colocar su mirada en el futuro, y el vistazo que echó hacia el pasado fue solo para asegurarse de no repetirlo.
Ramírez batalló intentando mantener a los Dodgers fuera de las bases, pero admitió cuatro hits y dos carreras sucias, propiciadas por un error de él mismo. El daño pudo ser aún más grave, pero una jugada de Willie Bloomquist evitó el desastre. Fue una mala salida.
“No puedo detenerme a pensar en lo que hice. Solo tengo que pensar en que tengo que volver a ser el tirador de strikes que he sido siempre, no alguien que solo lance bolas y haga malos lanzamientos con gente en base”, dijo Ramírez al Seattle Times.
Y como escribe Ryan Divish en el diario de Seattle, una mala salida no lo saca de la competencia que sostiene con Taijuan Walker y Roenis Elías, por el quinto puesto en la rotación, pero le hace retroceder considerablemente. Lo saca de la conversación.
En el 2014, cuando concluyó con 1-6 y 5.24, Erasmo concedió 34 bases en 75.1 innings y además, toleró 13 jonrones, en una clara demostración de la falta de comando en sus envíos. En su salida ante los Dodgers, no fue diferente al tirador del año pasado.
“Ese fue mi problema el año pasado: bases y jonrones. Tengo que tratar de mantener la bola dentro del parque. Darle a mis compañeros la oportunidad de hacer una jugada, en lugar de que vean viajar la bola hacia el otro lado de la cerca”, refirió el rivense.
Eso no es tan sencillo y al menos en su primera salida Erasmo no pudo conseguirlo. Pero aún tendrá oportunidades para dar un giro y volver a mostrar sus habilidades de antes, esas que lo proyectaban como un maestro del control, algo de lo que por ahora carece.
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