Habitantes de la comunidad Santa Isabel,carretera Managua – El Rama. LA PRENSA/ARCHIVO
Alerta por falta de agua
De avanzada edad y el rostro curtido por el sol, doña Ángela Jarquín García, de 67 años, carga enganchados en sus hombros dos galones llenos de agua para apaciguar la sed de su hija discapacitada de nombre Juana, que sedienta la espera a la orilla de la casa.
«Demandamos una respuesta de las autoridades municipales que están comprometidas en apoyarnos a resolver el problema del agua que estamos ejecutando» (gestionando). Mario Rivera, poblador de Santa Isabel.
Para asegurar la sostenibilidad del reservorio se debe trabajar en la reforestación y conservación de suelos en las partes altas de las fincas, donde cae la lluvia y se escurre.
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Expertos auguran un mal año en 2016 en cuanto a disposición de agua potable.
LA PRENSA/J.TORRES
De avanzada edad y el rostro curtido por el sol, doña Ángela Jarquín García, de 67 años, carga enganchados en sus hombros dos galones llenos de agua para apaciguar la sed de su hija discapacitada de nombre Juana, que sedienta la espera a la orilla de la casa.
[doap_box title=»Mujeres arriesgadas» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Las mujeres de la comunidad se la ven de “a palitos”, a como se dice popularmente, porque además de ir cargando un balde lleno con agua en la cabeza y caminar más de dos kilómetros, deben cruzar un río sobre un árbol rollizo que se desliza cuando se moja, ya incluso algunas se han caído al agua y se quedan pegadas en el lodo.[/doap_box][doap_box title=»Realizan gestión» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Consultado sobre la situación que viven los pobladores de Santa Isabel, el vicealcalde Luis Rigoberto Obando comentó que “estuvimos en la comunidad viendo la dificultad que se está presentando y estamos viendo ese problema para darle solución. A medida que la comunidad plantea sus necesidades no dejamos mucho tiempo en hacer presencia para que la municipalidad tenga respuesta de inmediato. Como la responsabilidad es compartida hay que reparar el camino para que entre una máquina perforadora y como no teníamos previsto ese problema, ni lo teníamos presupuestado, nos comprometimos con la comunidad convocar de emergencia a una sesión extraordinaria, para que nos autoricen la reforma al presupuesto y tratar de dar respuesta al problema, respondió.[/doap_box][doap_box title=»Esperan a la municipalidad» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]A na María García demandó de las autoridades municipales de Teustepe que les hagan el pozo, tal como lo prometió el vicealcalde Luis Rigoberto Obando quien llegó a ver el problema.
“Si Dios quiere este Gobierno sabemos que nos va a apoyar porque el líder nos dijo que van a mandar la máquina perforadora, está difícil andar dos veces en el día jalando el agua, viera que desde noviembre estamos sufriendo, recogimos montones de piedras para que la máquina pase a hacer el pozo”, sostuvo la habitante de la remota comunidad de Santa Isabel, aledaña a la presa Las Canoas.
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“Mire cómo vamos acarreando el agua a toda hora, cuando estamos con sed corremos a buscar el poquito, si uno come una vez al día aguanta, pero la sed es a cada rato y cuando no hay (agua), da más sed por el calor, estamos pereciendo por el agua que es la de todo, sería bueno que la tuviéramos aquí, fuera distinto; no tendríamos que andar siguiendo el poquito de agua”, clamó la pobladora.
Doña Ángela dijo que a veces acarrea el agua en un “pichingón” (recipiente grande). “Pero llego muriéndome del cansancio y con dolor en la espalda, solo pongo la pichinga y me acuesto a dormir”, dice.
Los casi doscientos habitantes de la comunidad Santa Isabel, Teustepe, se declararon en alerta roja por la falta de agua, ya que el único pozo comunitario que los abastecía está totalmente en polvo y para poder conseguir un balde —que las mujeres acarrean en la cabeza— deben cruzarse al otro lado de lo que fue parte de la presa Las Canoas, que actualmente luce como un desierto: cruzan un pequeño río y recorren más de dos kilómetros bajo el inclemente sol del verano.
A medida que nos acercábamos a la comunidad, en el camino polvoriento aparecían niños, mujeres y hombres, que con balde en mano se enfilaban hacia la carretera, a la vecina comunidad de Los Ventarrones, que igual que ellos en años anteriores sufrían por la falta de agua.
Desde ahí llevan el balde de agua hacia su comunidad que a algunos les dura hasta dos días solo para tomar.
DEMANDAN RESPUESTA
Alexander Eliécer Gutiérrez Jarquín, de 12 años, es uno de los niños que ayuda a su familia a jalar el agua, pero lo hace a caballo, al igual que su amiguito, Axel David García, de 8 años, quien con tristeza recuerda como su potrillo se le murió al quedar pegado cuando andaba bebiendo agua en la presa Las Canoas.
El pastor de la comunidad, Mario Torres, quien también se suma a la tarea de jalar el agua para su casa, dijo que la situación en la comunidad es crítica, porque el agua que va quedando de la presa está contaminada y solo sirve para bañarse y lavar la ropa, porque el pozo comunitario que habían hecho no funcionó. “La necesidad del agua es inminente, hay niños y ancianos, lo principal es la preservación de la vida… para solucionar un poco el problema tenemos que caminar una distancia hasta El Ventarrón, en el kilómetro 59 y medio donde nos proveen el agua de tomar nada más. Aquí beberse dos vasos de agua es causa de multa”, dijo con tono de humor.
“Aquí no tenemos el vital líquido, toda la comunidad se va al otro lado (carretera) a traerla, es más que una emergencia la que tenemos en este lugar remoto que nos han abandonado y donde los arroceros han secado el lago (Las Canoas), nos han dejado totalmente en un desierto, ya parece como que estuviéramos en el desierto de otros países donde no hay agua, a pesar de que somos un país rico en agua, tenemos serios problemas en este lugarcito ubicado en el kilómetros 59 y medio, carretera a El Rama, comarca Santa Isabel, a mano izquierda”, dijo Mario Rivera.
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el gobierno es que esta obligado por ley a garantizar los servicios basicos a la poblacion,y es el gobierno el que tiene la autoridad de evitar el despale y los delitos ambientales que a diario cometen personas inconcientes.ademas debe impartir charlas de sensibilizacionsobre el uso adecuado del agua vital liquido alos usuarios.
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