La famosa piel de naranja no es más que tejido graso subcutáneo que se ha acumulado hasta el punto de presionar y sobresalir entre las fibras de tejido conectivo, formando una red, a modo de pequeños bultos, similar a la piel de la naranja. Este término es diferente al de celulitis, que se refiere a una infección de la capa subdérmica, aunque a menudo se suelen utilizar como sinónimos.
La aparición de piel de naranja va a depender de tres factores: genética, género y edad. Por lo anterior, si tus predecesores son propensos a acumular grasa en cierta zona del cuerpo y su tejido conjuntivo no es robusto, los genes que hacen referencia a estos caracteres puede que pasen a vos y seas más propensa a acumular grasa. Además, las mujeres tienen más tendencia a tener piel de naranja.
Este padecimiento comienza a aparecer o a formarse después de la primera juventud, aunque se hace visible después de la adolescencia, que es cuando se ralentiza el metabolismo y la vida se hace más sedentaria.
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