El 12 de mayo los habitantes de Sweetwater, la ciudad conocida como La Pequeña Managua, tendrán una nueva oportunidad en las urnas para elegir a un nuevo alcalde. Es la primera elección tras la detención y condena del exalcalde de la ciudad Manuel –Manny- Maroño, por delitos de corrupción, causa por las que enfrenta una condena de 40 meses en prisión.
El exvicealcalde Jose M. Díaz, sustituyó a Maroño, de acuerdo a la ley. Díaz se inscribió como candidato, quiere continuar en el cargo porque asegura tiene un compromiso con los habitantes de esa ciudad.
Sus oponentes son el hoy vicealcalde de Sweetwater, Orlando López; la activista Deborah Centeno, y Douglas Mayorga, el último candidato que se inscribió. Los dos últimos son de origen nicaragüense.
Sweetwater es la ciudad donde se concentraron la mayoría de nicaragüeneses exiliados tras el triunfo Sandinista en 1979.
Desde hace 19 meses, la calma de Sweetwater se ha visto empañada con escándalos y acusaciones de presunta corrupción administrativa y policial, que implican a la anterior administración y permanecen bajo investigación federal; un Concejo Municipal que se ha dividido en dos bandos: Los maroñistas, y los que apoyan al actual alcalde.
Esa división ha provocado agrias disputas y acusaciones entre ambos bandos en el Concejo Municipal. El alcalde cuenta con el apoyo de los comisionados José Bergouignan, Manuel Duasso y Prisca Barreto, este grupo ha tomado distancia del maroñismo.
Mientras los comisionados José Guerra, Orlando López, candidato a alcalde; Isolina Maroño, madre del exalcalde; y Catalino Rodríguez, son identificados como el bloque maroñista en la ciudad, quienes de acuerdo al alcalde, tratan de frenar todo proyecto de su administración.
El alcalde dijo que su administración acabó la cacería de brujas contra los conductores con propósitos de enriquecimiento como lo hacia su antecesor. Aseguró que la ciudad realiza los procesos de licitación a empresas de servicio, y que los trabajadores de la alcaldía son los que se encargan de reparar y dar mantenimiento a las calles de la ciudad, no empresas privadas. Ambas disposiciones antes no se hacían, sostuvo.
Mientras sus adversarios señalan a Díaz, de pretender tomar distancia de Maroño, luego que este cayó en desgracia.
¿Cómo le responde a sus adversarios políticos que sostienen que usted era parte del gobierno del exalcalde Maroño, y que ahora se lava las manos y alega desconocer lo actuado durante esa administración?
En el caso de Deborah (Centeno, candidata a la alcaldía de Sweetwater), es entendible, pero no en el caso de mi oponente (Orlando) López, porque él era también parte de la comisión y tampoco sabía lo que estaba sucediendo o aparentemente dice que no lo sabía. La administración anterior estaba rodeada de directores que era como una coraza impenetrable, y si a ti no te informan los directores, o si a un comisionado no le decían la verdad, entonces usted no es adivino y no tiene una bola cristal y saber que alguien está haciendo algo malo o ilegal.
¿Me está diciendo que les ocultaban información?
Por ejemplo, todos los bonos del centro de personas mayores estaban por debajo de los límites de gasto que tenía el alcalde que eran de $3,500 dólares, se le hacían cheques de regalo a determinadas personas del círculo cercano al exalcalde Maroño, y también estaban por debajo de los $3,500 dólares, eso no iba a la comisión, cómo me iba a enterar. Si se hacía un cheque por debajo de los $3,500 dólares no iba a la comisión y la directora de finanzas debió haber sabido que eso era ilegal, la City Clerk también debió haberlo sabido.
De acuerdo al alcalde, ha puesto orden en las finanzas de la ciudad y en la Policía, han realizado inventarios de la droga y bienes retenidos a personas que enfrentan procesos, e inventarios en los bienes de la ciudad, que asegura antes no existían.