El presidente Nicolás Maduro anunció una serie de medidas para limitar la presencia de funcionarios estadounidenses en territorio venezolano y la adopción de un sistema de visado obligatorio para ejercer mayor control sobre los ciudadanos de Estados Unidos en el país sudamericano.
Maduro acusó además a Estados Unidos de interferir en los asuntos internos de Venezuela y promover un golpe de Estado en su contra.
Lo he pensado bien y vamos por partes. En primer lugar le he ordenado a la cancillería… que proceda de inmediato, de acuerdo a la Convención de Viena, a revisar… limitar el número de funcionarios que hay en la embajada de Venezuela, dijo Maduro en cadena de radio y televisión al acusar a sectores opositores de ser unos conspiradores y golpistas promovidos por Estados Unidos.
Ellos tienen cien funcionarios, nosotros tenemos 17… Primera medida de inmediato, indicó al invocar reciprocidad y sin ofrecer más detalles.
Maduro acusa con frecuencia a gobiernos extranjeros de conspiraciones, intentos de golpe de Estado y planes de asesinato, en particular a Estados Unidos.
Washington ha calificado como risibles tales acusaciones y considera deplorable que el gobernante venezolano acuse reiteradamente de conspiración a Estados Unidos para desviar la atención de los problemas que lo aquejan.
«Deben regirse por leyes internacionales y locales que contemplen que toda reunión que vayan a hacer en Venezuela debe ser notificada y autorizada previamente por el gobierno de Venezuela”. Nicolás Maduro, presidente de Venezuela.
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