Cada platillo tiene que ser servido con extrema higiene, a la vez que debe de ser consumido de forma rápida, porque los remolinos de tierra que se levantan hacen pasar un mal momento a los clientes que llegan al lugar.
Así está la situación en los comedores del sector de la Arenera del barrio La Reforma, en Masaya. Los dueños aseguran que hace más de tres meses están soportando las nubes de polvo y el mal olor de un manjol que fue dañado cuando trabajadores de la Alcaldía arrancaron el viejo asfalto para reparar ese tramo.
Doña Cristian González, vecina del lugar, dijo que desde antes de diciembre desbarataron la calle y arrancaron los viejos pedazos de rieles que quedaron de la antigua línea férrea, pero la calle quedó abandonada. “Dijeron que en este enero iban a reparar la calle. Don Freddy García (jefe de proyecto de la municipalidad) dijo que la Alcaldía ya hizo su trabajo, pero una empresa (privada) es la que tiene que reparar la calle”, agregó.
Ileana Calero, dueña de una comidería, dijo que “la clientela que teníamos ya no está viniendo por la actual situación, porque a la gente no le gusta comer bajo estas condiciones. Si no tenían el presupuesto, para qué tocaron la calle. Le pedimos a la Alcaldía que nos repare lo más pronto posible esta calle, porque aquí pagamos 850 córdobas mensual por este local y de hecho ya estamos en la quiebra todos los negocios, por este problema”.
LA PRENSA consultó a Freddy García, pero este dijo que no podía brindar información al respecto.
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