El Arzobispo de Managua, cardenal Leopoldo Brenes Solórzano, compartió la mañana del 24 de febrero un desayuno conversatorio con periodistas de distintos medios de comunicación de Managua, a quienes agradeció la cobertura que siempre los hombres y mujeres de prensa le han brindado.
«Gracias periodistas por estar siempre allí comunicando las diversas actividades de la Iglesia. Muchos de ustedes me han acompañado en mi trabajo pastoral, incluso, me han acompañado a visitas que he realizado a otras Diócesis. De verdad, gracias hermanos y amigos periodistas», expresó el prelado.
Durante el encuentro el también presidente de la Conferencia Episcopal de Nicaragua (CEN) habló de la coyuntura política y social del país, y lamentó la inseguridad ciudadana, refiriéndose a que los delincuentes ahora matan hasta por un celular. Brenes demandó a la institución policial mayor presencia de sus efectivos para garantizar la seguridad ciudadana.
En el tema de la reelección del jefe del Ejército, el Arzobispo de Managua, dijo que la reelección de un nuevo periodo como jefe castrense «está dentro de las normas propias, pero lo ideal sería un rostro nuevo, sin embargo, si las normas propias del Ejército lo permiten, pues está bien», expresó el jerarca católico.
En cuanto a denuncias públicas que manifiestan organismos de derechos humanos, en el que señalan al gobierno del presidente inconstitucional Daniel Ortega como un violador de los derechos, el religioso dijo que «tenemos organismos de derechos humanos y tenemos que presentar siempre esas inquietudes y desde el diálogo tratar de superar todas esas cosas negativas que pueden ser un atraso para el país».
Brenes también dijo que es preocupante para Nicaragua el surgimiento de los grupos armados en el norte del territorio nacional.
NO A LAS ARMAS NI A LA ELIMINACIÓN DE LAS PERSONAS
«Cuando escuché la noticia de la bomba que estalló en la mochila (en Pantasma), se me vino la experiencia del Charro (insurgente), a que le pusieron un radio (bomba). La memoria histórica salta y también en aquel momento nunca se aclaró, para nosotros es muy triste (…) porque en primer lugar se atenta contra la vida. Yo creo que habrá otras cosas de lucha y no a través de las armas y la eliminación de las personas que vamos a lograr progreso y desarrollo de la patria, sino a través del diálogo. La violencia es triste», reflexionó el Arzobispo de Managua.