Jorge Isaac Pérez Ampié (camisa verde), extrabajador de la Corporación Municipal de Mercados de Managua, Mercado Oriental, condenado a cuatro años de cárcel por hurto agravado. LA PRENSA/ A. FLORES

Niegan libertad a quien se autorrobó

La juez Primero de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria de Managua, Roxana Zapata, negó ayer la suspensión de la pena a Jorge Isaac Pérez Ampié, extrabajador de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) Mercado Oriental, quien está condenado a cuatro años de cárcel por hurto agravado.

La juez Primero de Ejecución y Vigilancia Penitenciaria de Managua, Roxana Zapata, negó ayer la suspensión de la pena a Jorge Isaac Pérez Ampié, extrabajador de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) Mercado Oriental, quien está condenado a cuatro años de cárcel por hurto agravado.

Según la Fiscalía, los hechos sucedieron el 3 de mayo del 2012, cuando la cajera de dicha administración lo mandó a depositar 193,000 córdobas a dos bancos ubicados en Ciudad Jardín, pero el procesado antes de llegar al banco entregó el dinero a su esposa y luego fingió el robo.

De acuerdo con la acusación, el ahora condenado rompió con un maneral (llave de hierro) el vidrio del asiento del acompañante del vehículo en que se trasladaba y dijo a su jefe inmediato que dos motorizados lo habían encañonado y le habían extraído el bolso con el dinero por la ventana que rompieron, según él, con una de las armas que portaban.

[doap_box title=»Regresó una parte» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]Jorge Isaac Pérez Ampié, extrabajador de la Corporación Municipal de Mercados de Managua (Commema) Mercado Oriental, condenado a cuatro años de cárcel por hurto agravado, regresó 98,476 córdobas del monto robado, porque el resto del dinero ya lo había ocupado. Por esa admisión de hechos y el regreso del dinero le dieron la pena de cuatro años de cárcel, pero le negaron la suspensión de la pena por falta de requisitos.[/doap_box]

Durante el juicio, en el Juzgado Décimo Penal de Juicio de Managua, un vecino del lugar declaró que había visto al acusado guardar el maneral detrás del asiento trasero y que no había nadie más en el lugar, por tanto el acusado al verse descubierto confesó el autorrobo y dijo que el dinero estaba en su casa de habitación.

NIEGAN LIBERTAD

La judicial argumentó que la solicitud era improcedente porque la pena por el hurto agravado es de cuatro a seis años y que por dos atenuantes, es decir, circunstancias que lo favorecían le dieron la pena de cuatro años, pero en sí la pena por dicho delito es grave.

Además porque el perjudicado o víctima es el Estado de Nicaragua, al quedarse sin el dinero recaudado vía impuestos a los comerciantes del Oriental.

Parte del dinero fue recuperado en Villa Venezuela, donde la esposa del condenado lo entregó, con un faltante de 11,717 córdobas.

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