Uno de los factores que para el Gobierno dificultan la reducción de la tarifa de energía eléctrica es que los precios de compra fueron pactados con las generadoras a largo plazo. Esa es la explicación más reciente del asesor presidencial para asuntos económicos, Bayardo Arce, para justificar que aún con el desplome de los costos del petróleo, en Nicaragua se tarda la decisión de bajar la tarifa eléctrica a los consumidores.
Según Arce, “a nadie le podemos variar los contratos (…). Nosotros a los generadores les pagamos una cantidad por lo que entregan de energía y otra cantidad por estar allí, por tener esa planta”.
Para el economista Adolfo Acevedo, que se invoquen los pactos con las generadoras de energía para no reducir la tarifa significa que estas empresas “se apropiarán de una tasa de beneficio verdaderamente extraordinaria a costa de los consumidores”. Su explicación es que las generadoras salen ganando por la brecha entre el costo actual de la energía, determinado por un precio del barril que fluctúa entre 50 y 52 dólares y la tarifa establecida cuando el precio del barril era casi el doble”.
Esto a pesar de que, asegura Acevedo, el Instituto Nicaragüense de Energía (INE) “revisa y aprueba los peajes calculados por el transmisor por uso de sus instalaciones”.
TOCA ESPERAR
El asesor presidencial prometió los estudios que hace la Mesa de Energía en materia energética al final del trimestre para calcular, primero, en cuánto creen que estará el precio del petróleo para el resto del año y a partir de allí definir cuánto ahorraría el país, cuánto se abonará a las deudas al sector eléctrico y cuánto puede aplicarse a la tarifa.
Arce hizo hincapié en que los conflictos armados en el Estado Islámico también podrían influir en estos cálculos. “Esas guerras siempre se traducen en un aumento en los precios del petróleo”, declaró.
No descartó que haya una salida que permita bajar la tarifa una vez que se tengan los estudios listos. “El tema es complejo. Soluciones vendrán (a finales) de marzo”, reiteró el jueves al final de la reunión con el Consejo Superior de la Empresa Privada (Cosep).
El tema del subsidio a los usuarios de menos de 150 kilovatios hora mes también fue abordado por Bayardo Arce, asesor presidencial para asuntos económicos. Señaló que una vez venza el plazo en agosto próximo, se podrá reconsiderar una prórroga para continuar beneficiando, aunque también cabe la posibilidad de que el Gobierno decida no mantenerlo al ochenta por ciento de los usuarios.
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