Antes que iniciaran las obras de construcción del paso a desnivel en la intersección de Rubenia, la dirección de Asuntos Legales de la Alcaldía de Managua indemnizó a media docena de personas por la afectación a sus viviendas.
Hoy, más personas podrían tener el mismo problema.
Resulta que con el avance de los trabajos los ingenieros de la comuna se dieron cuenta de que hay más personas que habitan en lugares que se necesitarán para completar el desarrollo del proyecto, exactamente en la parte Este de donde existían los viejos semáforos.
En esa parte vive María Teresa Morales desde hace sesenta años. Llegó cuando Rubenia no tenía embotellamientos y por lo tanto no era necesaria una obra vial de ese calibre. La realidad cambió.
“Mandaron una carta de la Alcaldía que pedía que nos presentáramos en sus oficinas y yo como soy una anciana que camina con dificultad no pude ir, pero sí fue mi hija. En la reunión le dijeron que si se diera el caso de vernos afectados, que nos van a pagar por eso”, explicó Morales. Pero lo cierto es que el compromiso verbal de los funcionarios de la municipalidad no logra calmarla.
“Ellos aseguran pagar lo justo, pero me ha puesto nerviosa porque no sé qué tan grande será el pedazo de tierra que vayan a quitar, no sé a cuánto será reducida mi casa”, concluyó.
De esto los funcionarios de la municipalidad no han dicho ni una palabra, tan solo mencionan el avance de las obras horizontales y verticales y siguen sosteniendo que el proyecto, que consiste en construir una rotonda y encima de esta un puente con una longitud de 405 metros, estará listo en mayo 2015.
En octubre del año pasado iniciaron los trabajos y para lograr una ejecución eficaz el proyecto se dividió de la siguiente manera: la Alcaldía estaría a cargo de las obras horizontales y una empresa privada de las verticales.
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