Las promesas de empleos abundantes y salarios de hasta un cuarto de millón de dólares anuales atrajeron a la colombiana Clara Correa Zappa y su marido británico a Perth, Australia, en pleno auge del frenesí del petróleo y el gas en el continente.
La perspectiva no es alentadora. Después de subir brevemente por encima de 50 dólares este mes, el crudo estadounidense cayó de nuevo el miércoles para estabilizarse en 48.84 el barril. Citigroup Inc. dijo que el petróleo podía llegar a caer hasta el “rango de US$20” en abril si crece la sobreoferta.
La principal incógnita que enfrentan ahora los trabajadores del sector es cuánto tiempo más seguirá la masacre del empleo. Ejecutivos de empresas como BP Plc y Royal Dutch Shell Plc anunciaron recortes del gasto por más de cuarenta mil millones de dólares y aseguraron a los inversores que están dispuestos a un mayor ajuste si el mercado no se recupera significativamente.
[/doap_box]
La demanda de ingenieros era elevada en 2012, cuando los precios del petróleo superaban los cien dólares el barril y moverse en el mundo era una obviedad. En un lapso de dos años el petróleo, no obstante, se desplomó a menos de la mitad del precio de 2012 y Zappa perdió su empleo como analista de seguridad. Ahora le preocupa que su marido, que también trabaja en el sector de productos básicos, también pierda su empleo.
Estas ansiedades se intensifican en momentos en que el número de empleos del sector energético recortados a nivel mundial superó los cien mil conforme van vaciándose polos petroleros que desbordaban de actividad en Escocia, Australia y Brasil, entre otros países, según Swift Worldwide Resources, una firma de reclutamiento de personal con oficinas en el mundo entero.
El mayor foco de despidos se centra en los Estados Unidos, donde los yacimientos de rocas de esquisto que crearon la saturación han visto los recortes más abruptos, pero están sufriendo los trabajadores de empresas vinculadas al petróleo de todo el mundo.
“Durante siete años, hubo escasez de personal. Ahora, por primera vez, hay superávit. Actualmente no se contrata”, cuenta Tobias Read, máximo responsable ejecutivo de Swift.
Ver en la versión impresa las páginas: 3 C