Ucrania y los separatistas prorrusos acordaron un alto al fuego y un mecanismo para su supervisión en el conflicto en el este del país en las negociaciones celebradas anoche en Minsk, con mediación de la OSCE y de Rusia, informó la agencia rusa TASS.
Las partes también aceptaron la retirada del armamento pesado y abordaron el estatus de las regiones de Donetsk y Lugansk —sublevadas contra el Gobierno de Kiev— así como la celebración de elecciones locales en las zonas rebeldes, según detallaron fuentes que pidieron el anonimato citadas por TASS.
Las consultas entre los representantes de Kiev, los separatistas prorrusos y los mediadores de Rusia y de la OSCE, el llamado Grupo de Contacto, comenzaron con varias horas de retraso debido a la lluvia de misiles sobre Kramatorsk, en Donetsk, que causó 15 muertos, según los últimos datos.
Estas pláticas se consideran clave de cara a la cumbre de hoy entre Ucrania, Rusia, Alemania y Francia y de la que el presidente ucraniano Petro Poroshenko expresó su esperanza de que sea productiva a la hora de lograr una solución duradera al conflicto, que estalló en abril de 2014.
Se desconoce si ambas partes han acordado la línea de separación de fuerzas y la zona desmilitarizada de la que debe retirarse la artillería de grueso calibre de las fuerzas gubernamentales y las milicias insurgentes.
Los separatistas adelantaron que no darían “ni un paso atrás” en lo que se refiere al trazado de una línea de separación de fuerzas, la manzana de la discordia entre ambos bandos.
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