Calentado al máximo y aspirado profundamente, el vapor que contiene nicotina en los cigarrillos electrónicos puede formar formaldehído, una sustancia que lo hace entre cinco y 15 veces más cancerígeno que el tabaco común, según un estudio publicado. Investigadores de la Universidad de Portland usaron una máquina para “inhalar” el vapor para determinar cómo se forma el formaldehído, una conocida sustancia cancerígena, a partir del líquido que usan estos dispositivos.
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