Jonathan Loáisiga veía el mundo a través del antifaz que provoca la juventud. Con 18 años se hizo un Gigante en el 2013, cuando Sandy Moreno lo firmó para la organización de Grandes Ligas. Todo iba bien, pero el cuento de hadas de su ascenso progresivo se detuvo: una luz roja llamada lesión se interpuso en su camino. Quiso probar su estrella en el deporte con los Indios del Bóer en la Liga Profesional ese año y el resultado fue desbalance muscular y un pequeño desgarro.
En República Dominicana al inicio del año pasado solo fue un turista a la vista de los demás. No podía ni entrenar. Me hicieron chequeos de todo tipo y me dieron el diagnóstico, indicó el muchacho, ahora renovado.
Loáisiga sabe que cada día que pasa sin jugar beisbol derrocha inútilmente el tiempo perdido. Desearía tener una máquina del tiempo y distorsionar el pasado para gozar de lo que le deparaba el futuro, aunque la lección aprendida fue luchar contra el torrente impetuoso llamado fracaso.
[doap_box title=»Detalles» box_color=»#336699″ class=»aside-box»]En su primer año en República Dominicana, Jonathan Loáisiga ganó ocho partidos y perdió solamente uno, con una efectividad de 2.75 y 40 ponches en 68.2 entradas lanzadas.
Este año recibió un seguro médico de su organización y espera viajar el 21 de abril, en busca de un nuevo rumbo en su carrera.[/doap_box]
Antes su recta llegaba a las 92 millas, aunque ahora no la ha medido, considera que ha menguado su velocidad. No te voy a mentir, lo bueno es que superé la lesión, pero mi recta no la tiro al ciento por ciento, tendría que entrenar fuerte, aunque yo sé que todo volverá a ser mejor, confesó, con una madurez en el deporte y una inmensa voluntad vital.
NO VIAJÓ EN OCTUBRE
Para las organizaciones de las Ligas Mayores no reportarse significa una falta grave. Jonathan Loáisiga decidió no viajar a República Dominicana en octubre del año pasado porque, según cuenta, no se sentía bien del brazo. Estuve atendiéndome en el país y me faltaban tres semanas de fisioterapia que recibía por mi cuenta, explicó Loáisiga.
Según el scout Sandy Moreno, el joven de Managua tiene mucho futuro. Nosotros vemos en él alguien con un brazo de fortaleza y la organización lo quiere hasta el momento. No sé qué es lo que pueda pasar más adelante, pero yo lo vi bien del brazo y su lesión es una etapa superada, dijo.
Ahora Jonathan, con 20 años, no mira hacia atrás. Soy el mismo y tengo fe que todo será distinto.
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