La comparecencia del independentista puertorriqueño Rubén Berríos como miembro de la delegación nicaragüense en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños es el inicio de una ofensiva internacional con la que el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) busca presionar a Estados Unidos para que respondan a su reclamo de descolonización.
Berríos dijo en rueda de prensa que la participación en la cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac) “marca el principio del fin del colonialismo de Puerto Rico”. Se mostró confiado en que los diversos gobiernos de la región ejerzan presión para que “Estados Unidos cumpla su obligación descolonizadora”.
El presidente inconstitucional de Nicaragua, Daniel Ortega, le cedió al activista puertorriqueño un espacio en la plenaria para que hablara a favor de la independencia de Puerto Rico. Su inclusión en la delegación nicaragüense motivó la cancelación del encuentro privado que iban a sostener los presidentes y cancilleres.
El secretario general del Partido Independentista, Juan Dalmau, dijo que el mensaje de Berríos a favor de la descolonización “elevó el tema de Puerto Rico a nivel continental” y logró la atención de importantes medios de comunicación a nivel latinoamericano e internacional.
Berríos fue nombrado ad honorem como asesor especial en asuntos de política internacional y de descolonización del presidente nicaragüense, lo cual le permitirá participar en varios eventos internacionales, incluso en la próxima Cumbre de las Américas, que se realizará en abril en Panamá, informó el presidente del PIP, Fernando Martín.
Ver en la versión impresa las páginas: 7 A